Tabaco para ligar, Eduardo Verdú, El País Madrid, hoy.
El año 2011 comienza con una fantástica noticia para los fumadores pasivos y los ligones activos: no se podrá fumar en los lugares públicos. Los adictos deberán aplacar su vicio a las afueras, ya no solo de las oficinas y los lugares de trabajo, sino de los restaurantes, de los pubs y las discotecas. En realidad todos estamos de enhorabuena, los no fumadores (que viviremos la añorada fantasía de comer o tomarnos una copa sin inhalar el maloliente e irritante veneno ajeno) y los propios fumadores, quienes ganan una nueva fórmula de flirtear, el smirting.
Está prosperando todo un nuevo catálogo de estrategias de ligue entre fumadores de acera. Se trata de llevar encendedores que llamen la atención, que susciten tema de conversación y, por supuesto, solo utilizarlo para encender cigarrillos ajenos, nunca el propio (se pedirá fuego a quien pretendamos). El tabaco es el arma de seducción y ahora importa más que nunca lo que dice de ti. Según el periódico británico The Sunday Times, quienes fuman negro suelen estar comprometidos, se encuentran sobre todo fuera de pubs, oficinas y garajes y una buena técnica de ligue es toser, con ellos resulta simpático. Los fumadores de Marlboro Light casi siempre trabajan en medios de comunicación, en moda, en el mundo del espectáculo o de la peluquería. Se les encuentra fuera de coctelerías, con apariencia juvenil, acicalada y profesional, y se recomienda un acercamiento directo. Si el Marlboro es rojo probablemente estemos ante un chico o una chica de universidad pública precisamente a las afueras del edificio. Lo más efectivo es hacer anillos de humo.La ley antitabaco que llegará por fin a España en menos de un mes se hizo efectiva en Estados Unidos en 2003, en Irlanda al año siguiente y en Inglaterra en 2007. De repente los fumadores se encontraron a las afueras de los garitos pidiéndose fuego, comentando su malestar por la nueva ordenanza, preguntándose el nombre y alabándose los cortes de pelo, en fin, ligando. Fumar siempre ha sido una excusa para establecer contacto con alguien deseado, pero ahora los consumidores de tabaco anglosajones han descubierto que la técnica es mucho más efectiva fuera de los bares que dentro. Los fumadores, exiliados a las puertas de los trabajos y las discos, se sienten parte de una comunidad de proscritos, confraternizan, comparten sus frustraciones y un primer placer común, la nicotina.
El silencio a las afueras de los recintos protegidos de humo favorece el diálogo, la lluvia fomenta parejas improvisadas bajo un mismo paraguas, pedir fuego ya no resulta una burda y manida frase de acercamiento. Se especula que el 25% de las parejas irlandesas que se conocieron durante 2007 y 2008 lo hicieron mientras fumaban a la intemperie, mientras practicaban el smirting (cruce entre las palabras inglesas:smoking y flirting -ligar-). Desde hace unos años, hay más cola para salir a fumar del deseado nightclub Bungalow 8 de Manhattan que para entrar, pues las posibilidades de éxito en la conquista son mucho mayores fuera que dentro.
Cada país tiene sus artes de atracción pero parece incuestionable que en Madrid, dentro de tres semanas, se estrenarán por las noches nuevos corrillos donde intercambiar enojos, pitillos y números de teléfono. Hasta ahora nuestra Comunidad se ha mostrado muy tolerante con las medidas antitabaco pero el año que viene, si nada se tuerce, la nueva prohibición beneficiará a más gente de la prevista. Aunque la medida antitabaco probablemente aquí también tenga el mismo efecto rebote que en Estados Unidos o Inglaterra: muchos no fumadores han adoptado el vicio. Las reuniones a las afueras de los bares son tan productivas que personas que no se habían encendido un cigarrillo en su vida han empezado a probar el humo caliente.
Quedarse dentro de la discoteca es perder el tiempo si la pretensión es ligar. Donde se descorchan las risas, los piropos, las preguntas atrevidas, las confesiones, las propuestas... es entre la nube de alquitrán, de pie, bajo el letrero del garito o junto a la puerta giratoria del edificio de oficinas. Chicos y chicas presentados durante un pitiregresan juntos a los bares o los trabajos a seguir degustando una conversación recién empezada, a atizar con alcohol o con un café de máquina un flirteo nacido de la llama de un mechero, a buscar su beso de ansiedad.
martes, 7 de diciembre de 2010
¡Cheeeeeenchooooo!
Andáis todos en casa metidos y en vuestras calles no hay nadie, porque todos los que han salido se han venido al centro, seguro. La plaza Mayor y aledaños están abarrotaos. Hasta tenemos un microclima especial sólo para nosotros, desconozco si pagado por el ayuntamiento (sacando fuerzas de ruineza, que el turismo es el turismo), gracias al cual ayer a las siete de la tarde no se movía el aire, las nubes encapotaban el cielo como un domo protector y se veía todo con total nitidez -la región más transparente. Los camareros, en mangas de camisa. Las terrazas, abiertas, y esas estufas con chorro de fuego que las flanquean para resultar elegantes pero que las hace dickensianas, de adorno. Sólo el suelo mojado hacía recordar el mal tiempo, pero contribuía a su manera a la atmósfera bohemia. Los sin-techo de conciliábulo, sentados en círculo bajo un portal y sin subir la voz. Las luces navideñas ya colocadas pero aún sin encender: a mí me gustan las luces navideñas, quién lo iba a decir. En la plaza de San Miguel tampoco son muy necesarias, ya que tenemos la verbena del famoso mercado. Tan famoso que los taxistas se han olvidado de su nombre, y sólo reconocen el lugar por el mercado ¡Ah, el poder omnímodo de los mercados, también por homonimia y a pequeña escala!
lunes, 6 de diciembre de 2010
Razones por las que los partidos soberanistas mienten conscientemente únicamente para recaudar votos, con algo de mala leche, anómimo
Cataluña se convertiría en un Estado independiente, como es hoy Túnez o Marruecos. No pertenecería a La Unión Europea, ya que, para ello, tendría que solicitar formalmente su adhesión y cumplir con los requisitos previos; esto podría durar años. Además, España tendría que dar el visto bueno para su entrada, y, podría oponerse durante más años todavía. Tendría su moneda propia que podría ser el “catalino”, por poner un ejemplo.
Estarían separados de España y de Francia por una frontera bien definida, controlada por Aduanas, o por los antiguos fielatos, donde tendrían que pagarnos los correspondientes aranceles.
Como no pertenecerían a la Unión Europea para conseguir cualquier mejora en sus relaciones con Europa tendrían que obtener el apoyo de España. Su moneda tendría un cambio flexible con el euro y probablemente se devaluaría con lo que, para evitar una inflación importada, tendrían que trabajar más que ahora, pagar más impuestos que ahora y ser más pobres que ahora.
Los españoles allí residentes tendríamos pocas diferencias con el trato discriminatorio que recibimos hoy. Al estar en un país extranjero tendríamos que educar a nuestros hijos, como ocurre hoy, en catalán. Y si quisiéramos montar negocios, como ocurre hoy, tendríamos que hacerlo en catalán, o sea, que para nosotros los españoles habría poca diferencia con lo que nos ocurre hoy. Pero su trato hacia nosotros mejoraría porque les aportaríamos nuestra divisa, los euros. Y siempre al cambio saldríamos ganando.
Para poder renovar su actual Carnet de Identidad español, los catalanes tendrían que demostrar que tienen una residencia fija en España y que pagan sus impuestos en España. Lo mismo les ocurriría con el Actual Carnet de conducir español, la tarjeta de la Seguridad Social, etc. Incluso les podríamos pedir Visado de entrada cuando quisieran hacer turismo en España.
Nosotros, el resto de los españoles, nos ahorraríamos todo el coste que hoy nos cuesta su Seguridad Social, sus pensiones, su paro, sus vacaciones, etc. Y lo mismo con lo que nos cuesta hoy mantener a los inmigrantes que ahora residen allí, que cada vez son más numerosos, sobre todo los que provienen de países árabes.
Todos los que tenemos el dinero en alguna entidad de allí, podríamos depositarlo en el Santander, o el BBVA o Caja Madrid, que al final revertiría en la empresas españolas; por no hablar de las participaciones que tiene las entidades financieras catalanas en las principales Compañías españolas, habría que obligarlas a devolver las acciones ya que, al no pertenecer a Europa, el gobierno español podría “nacionalizar” las mismas.
Nos ahorraríamos todo lo que hoy nos cuesta la cantidad de Diputados y Senadores catalanes que nos desprecian. Sus viajes en primera a Madrid, sus estancias en hoteles de lujo, sus dietas, sus vacaciones, sus sueldos millonarios de por vida, sus guardaespaldas, sus c om ilonas, etc. Y serían sustituidos por Diputados y Senadores españoles que trabajarían por España. Nos ahorraríamos los traductores que ellos nos exigen, cuando solo por buena educación deberían hablar en español, idi om a en el que todos nos entendemos. También ahorraríamos en las “embajadas” que tienen por todo el mundo. Dejaríamos de pagar a los Mozos de Escuadra que, por si no lo sabes, no los paga la Generalidad, sino el Ministerio del Interior, como a los Policías y a los Guardias Civiles, sólo que les paga más.
Los ríos que nacen en España y luego entran en Cataluña podrían ser desviados para regar zonas secas de España, y no como ocurre ahora que hay que pedirles permiso para hacerlo así y que siempre lo deniegan. Además podríamos construir un buen pantano en el Ebro en la provincia de Zaragoza y convertir en regadío el desierto de los Monegros.
El cava se lo pueden meter por el culo, ya que tendrían que pagar impuestos a la exportación, y no olvidar que el 80% del cava catalán se vende en el resto de España. Nosotros no tendríamos inconveniente en to mar champán francés (que con los impuestos saldría por el estilo de precio) o la buena sidra asturiana, que fresquita está de muerte, y los asturianos son unos chicos muy majos que se sienten orgullosos de haber iniciado la reconquista desde Covadonga.
Si necesitaran dinero para hacer carreteras, para ampliar sus puertos y sus aeropuertos lo podrían pedir prestado a España, claro que, pagándonos los correspondientes intereses y gastos. Podrían tener su selección de fútbol, y el Barca jugaría la liga con el Nastic, el Reus y el Sabadell, así generaría buenos ingresos para futuros fichajes. Además, ganaría siempre la liga, ya que no tendría rival. Lógicamente Messi, Pujol, Busquets, Xavi, Iniesta, Valdés, Pedrito, Alves, etc. buscarían equipos más c om petitivos en España o Italia, pero esto, a los catalanes de pro, no les importaría mucho, lo importante sería “sus señas de identidad”.
Pero por encima de todo, los españoles, nos liberaríamos de una buena cantidad de gente que nos desprecia, de políticos que solo piensan en su tierra, y de un montón de gente que nos usa según lo que les conviene y que muchas veces lo hacen con el dinero de los impuestos que pagamos el resto de los españoles.
Será divertido verles allí macerándose en catalanismo. Y cómo, mirándose unos a otros, descubrirán con asombro lo pequeños que son al no pertenecer a España.
Estarían separados de España y de Francia por una frontera bien definida, controlada por Aduanas, o por los antiguos fielatos, donde tendrían que pagarnos los correspondientes aranceles.
Como no pertenecerían a la Unión Europea para conseguir cualquier mejora en sus relaciones con Europa tendrían que obtener el apoyo de España. Su moneda tendría un cambio flexible con el euro y probablemente se devaluaría con lo que, para evitar una inflación importada, tendrían que trabajar más que ahora, pagar más impuestos que ahora y ser más pobres que ahora.
Los españoles allí residentes tendríamos pocas diferencias con el trato discriminatorio que recibimos hoy. Al estar en un país extranjero tendríamos que educar a nuestros hijos, como ocurre hoy, en catalán. Y si quisiéramos montar negocios, como ocurre hoy, tendríamos que hacerlo en catalán, o sea, que para nosotros los españoles habría poca diferencia con lo que nos ocurre hoy. Pero su trato hacia nosotros mejoraría porque les aportaríamos nuestra divisa, los euros. Y siempre al cambio saldríamos ganando.
Para poder renovar su actual Carnet de Identidad español, los catalanes tendrían que demostrar que tienen una residencia fija en España y que pagan sus impuestos en España. Lo mismo les ocurriría con el Actual Carnet de conducir español, la tarjeta de la Seguridad Social, etc. Incluso les podríamos pedir Visado de entrada cuando quisieran hacer turismo en España.
Nosotros, el resto de los españoles, nos ahorraríamos todo el coste que hoy nos cuesta su Seguridad Social, sus pensiones, su paro, sus vacaciones, etc. Y lo mismo con lo que nos cuesta hoy mantener a los inmigrantes que ahora residen allí, que cada vez son más numerosos, sobre todo los que provienen de países árabes.
Todos los que tenemos el dinero en alguna entidad de allí, podríamos depositarlo en el Santander, o el BBVA o Caja Madrid, que al final revertiría en la empresas españolas; por no hablar de las participaciones que tiene las entidades financieras catalanas en las principales Compañías españolas, habría que obligarlas a devolver las acciones ya que, al no pertenecer a Europa, el gobierno español podría “nacionalizar” las mismas.
Nos ahorraríamos todo lo que hoy nos cuesta la cantidad de Diputados y Senadores catalanes que nos desprecian. Sus viajes en primera a Madrid, sus estancias en hoteles de lujo, sus dietas, sus vacaciones, sus sueldos millonarios de por vida, sus guardaespaldas, sus c om ilonas, etc. Y serían sustituidos por Diputados y Senadores españoles que trabajarían por España. Nos ahorraríamos los traductores que ellos nos exigen, cuando solo por buena educación deberían hablar en español, idi om a en el que todos nos entendemos. También ahorraríamos en las “embajadas” que tienen por todo el mundo. Dejaríamos de pagar a los Mozos de Escuadra que, por si no lo sabes, no los paga la Generalidad, sino el Ministerio del Interior, como a los Policías y a los Guardias Civiles, sólo que les paga más.
Los ríos que nacen en España y luego entran en Cataluña podrían ser desviados para regar zonas secas de España, y no como ocurre ahora que hay que pedirles permiso para hacerlo así y que siempre lo deniegan. Además podríamos construir un buen pantano en el Ebro en la provincia de Zaragoza y convertir en regadío el desierto de los Monegros.
El cava se lo pueden meter por el culo, ya que tendrían que pagar impuestos a la exportación, y no olvidar que el 80% del cava catalán se vende en el resto de España. Nosotros no tendríamos inconveniente en to mar champán francés (que con los impuestos saldría por el estilo de precio) o la buena sidra asturiana, que fresquita está de muerte, y los asturianos son unos chicos muy majos que se sienten orgullosos de haber iniciado la reconquista desde Covadonga.
Si necesitaran dinero para hacer carreteras, para ampliar sus puertos y sus aeropuertos lo podrían pedir prestado a España, claro que, pagándonos los correspondientes intereses y gastos. Podrían tener su selección de fútbol, y el Barca jugaría la liga con el Nastic, el Reus y el Sabadell, así generaría buenos ingresos para futuros fichajes. Además, ganaría siempre la liga, ya que no tendría rival. Lógicamente Messi, Pujol, Busquets, Xavi, Iniesta, Valdés, Pedrito, Alves, etc. buscarían equipos más c om petitivos en España o Italia, pero esto, a los catalanes de pro, no les importaría mucho, lo importante sería “sus señas de identidad”.
Pero por encima de todo, los españoles, nos liberaríamos de una buena cantidad de gente que nos desprecia, de políticos que solo piensan en su tierra, y de un montón de gente que nos usa según lo que les conviene y que muchas veces lo hacen con el dinero de los impuestos que pagamos el resto de los españoles.
Será divertido verles allí macerándose en catalanismo. Y cómo, mirándose unos a otros, descubrirán con asombro lo pequeños que son al no pertenecer a España.
El coche fantástico
Sería aquel que funcionase con la energía del cuerpo humano. Incorporadas al asiento y al cinturón de seguridad -que ya no podría no llevarse- estarían instaladas unas ventosas capaces de chupar la grasa a través de la piel, alimentando una batería o lo que fuere. Adelgazarías desplazándote, si no eres africano. Si sufres un desmayo o un infarto, se detiene. No puedes conducir borracho, porque la maquinaría se bloquearía. Acelerar demasiado fatiga. Ir a toda hostia implica una paliza considerable. Para repostar sólo habría que comer, aunque fuese bazofia rápida: no se podría pedir que hubiese transporte en los países pobres, y todos tendríamos el tipín de Michael Knight (anoréxicos/as serían multados por tráfico en el mismo momento de verles, aún fuera del vehículo) En la guantera, una nevera. ¿Para qué querríamos los nuevos híbridos, o eso de que el carro te hable? Ya tenemos radio, y no nos fisga. Otras prestaciones requerirían más esfuerzo por trayecto, de tal manera que los ricos no podrían permitirse mejores bugas que el conductor medio. Los que vivan lejos de su trabajo, sobresueldo o menú de tres platos y postre. Y el único residuo que produciría sería semejante a un cagarro. Todo son ventajas, ¡a investigar! (¿Que menuda parida de ciencia-ficción? Como decía aquel, nadie sabe lo que puede un cuerpo...)
domingo, 5 de diciembre de 2010
viernes, 3 de diciembre de 2010
Wikigate II
Alguien decía que la Historia comparece en los momentos sigilosos, no en los aparatosos, o así lo traduzco yo ahora. Este es uno de ellos. Resulta ridículo decir que el s. XXI comenzó con el 11-S, porque... ¿qué pasó allí?: no más que unos pocos miles de personas afortunadas palmando porque a algunos le dio la gana, ya está. Nada del otro mundo, algo a lo que estamos acostumbrados siempre que se trate de pobres, pero con mayor espectáculo. En cambio, ahora sí que se decide una cuestión inédita, epocal, en la que, en mi opinión, arranca verdaderamente el siglo vigente, en el que vivirán mis hijos les guste o no.... ¿qué hacer con Internet, la magna creación de fines de la centuria anterior? Resulta que es peligroso: esos puristas, esos cátaros de Wikileaks sacan a la luz secretos de los que depende la estabilidad de nuestro desigual planeta. Parecen movidos por lo que Weber llamaba "ética de la convicción", que se opone a la "ética de la responsabilidad" en que actúa según principios, y no de acuerdo con una previsión de las consecuencias. Que hasta ahora han sido leves, pero que, con la web de por medio, podrían ser catastróficas... Esa pregunta, y no otra distinta, es la que decide realmente el futuro, pienso. Cuando intuyamos la mordaza tras las indiscreciones iniciales, tendremos un inicio de respuesta; por el contrario, si lo que corroboramos es la imposibilidad de detener la hemorragia, tendremos la opuesta: en cualquier caso, no hay que equivocar cuál es la pregunta, un trasunto de la de Lenin o Tchernichevsky a principios del veinte.... (répito: "¿qué hacer?", establecido que el asunto de esta duda no es el viejo, inmemorial y cansino Poder, que ya nos sabemos, sino el flujo incontrolado pero no incontrolable que supone hoy esa fuerza, esa potencia apenas inexplorada políticamente que es Internet). Sea como fuere, estoy de acueducto, amigos...
Ja-mes Bond está obsoleto
/ ningún servicio secreto / contrata a gentes / como Torrente". Eso cantaba Sabina (Joaquín). A mí nunca me han gustado las películas del 007machos ese, las encuentro fatuas y vacías. No es que no me agraden las películas de héroes, al contrario, pero tienen que actuar como tales, y no como una marioneta de los sueños de superioridad del público. Rousseau se presentó a un concurso de su tiempo cuya pregunta era: ¿qué caracteriza al héroe? J. J. respondió que la fortaleza de ánimo. En este sentido, debo inclinarme ante la última -o penúltima, no sé- del superespia, Casino Royale. Es la mejor de todas sin lugar a dudas, habida cuenta de que no padezco nostalgia alguna del sesentero Sean Connery (si acaso, me hacía más gracia la ironía de las de Roger Moore). En esta las pasa putas, y no va por ahí luciéndose como un Berlusconi con pistola. Claro que, después de todo, sigue siendo peor que las películas de héroes a su pesar, como la estupenda Michael Clayton, que también vi hace poco...
jueves, 2 de diciembre de 2010
Fumar antes que comer, título libre para El acento de El País 28 Noviembre
El imperio (del tabaco) contraataca. Acosado en los países desarrollados por restricciones a la publicidad y cierres de lugares públicos al humo, las grandes tabacaleras (británicas y estadounidenses fundamentalmente) han emprendido la tarea de contener la marea prohibicionista. El método más novedoso es el de denunciar las normas emprendidas por países más indefensos contra el gran imperio de la nicotina. Philip Morris ha denunciado a Uruguay y Brasil. En el resto han recurrido a métodos más tradicionales, como las campañas para evitar mayores males a su negocio. Es el caso de Irlanda, Noruega y Australia, donde Philip Morris ha contado con la colaboración de Bristish American e Imperial Tobacco.
La estrategia comporta, en todo caso, un cambio, dado que en los últimos tiempos, tras ponerse en los años noventa al descubierto los embustes de la industria tabaquera, se había resignado a los nuevos tiempos y se limitaba a tomar una actitud defensiva.
La estrategia ofensiva ha llegado a España. La nueva ley antitabaco, que prevé una prohibición total del humo en los lugares públicos cerrados, ha desbordado la paciencia de los fabricantes de cigarrillos.
La nueva ley española es la más radical del mundo y fracasará", dijo hace 15 días en este periódico el presidente de Altadis, Dominic Brisby. "Solo hay un par de países con leyes más radicales; como Bután, un país del Tercer Mundo donde la gente viaja en burro", añadió el ejecutivo.
No debiera Brisby ser tan despectivo con el Tercer Mundo porque es ahí donde compañías como la suya hacen el agosto. En Indonesia, por ejemplo, las cajetillas usan hasta dibujos animados para atraer la atención de los niños. Gracias a países como Indonesia, la industria del tabaco sigue aumentando las ventas a nivel mundial a un ritmo del 2% anual.
Un estudio de la OMS publicado esta misma semana echaba de nuevo por tierra toda la estrategia: el tabaquismo pasivo causa cada año 600.000 muertes en todo el mundo, siendo los niños el grupo de población más afectado. Frente a tales datos, las quejas contra la nueva ley de la industria, así como la de los hosteleros españoles, a los que apoya, por cierto, Philip Morris, palidecen.
La estrategia comporta, en todo caso, un cambio, dado que en los últimos tiempos, tras ponerse en los años noventa al descubierto los embustes de la industria tabaquera, se había resignado a los nuevos tiempos y se limitaba a tomar una actitud defensiva.
La estrategia ofensiva ha llegado a España. La nueva ley antitabaco, que prevé una prohibición total del humo en los lugares públicos cerrados, ha desbordado la paciencia de los fabricantes de cigarrillos.
La nueva ley española es la más radical del mundo y fracasará", dijo hace 15 días en este periódico el presidente de Altadis, Dominic Brisby. "Solo hay un par de países con leyes más radicales; como Bután, un país del Tercer Mundo donde la gente viaja en burro", añadió el ejecutivo.
No debiera Brisby ser tan despectivo con el Tercer Mundo porque es ahí donde compañías como la suya hacen el agosto. En Indonesia, por ejemplo, las cajetillas usan hasta dibujos animados para atraer la atención de los niños. Gracias a países como Indonesia, la industria del tabaco sigue aumentando las ventas a nivel mundial a un ritmo del 2% anual.
Un estudio de la OMS publicado esta misma semana echaba de nuevo por tierra toda la estrategia: el tabaquismo pasivo causa cada año 600.000 muertes en todo el mundo, siendo los niños el grupo de población más afectado. Frente a tales datos, las quejas contra la nueva ley de la industria, así como la de los hosteleros españoles, a los que apoya, por cierto, Philip Morris, palidecen.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Burocracia y educación, por Rita L.
Detrás del papeleo más rutinario se esconde normalmente una gran maquinaria de poder. Me refiero en este caso al lenguaje con el que los profesores de a pie debemos comunicarnos con las altas instancias educativas. Tanto para redactar la programación del curso, como para presentar un proyecto, para facilitar la clase a un alumno que “no llega”, o para cualquier otro menester, existe una plantilla de explicación por la que todos han de pasar. Para dar cuenta, por ejemplo, de nuestro propósito de enseñar a nuestros alumnos a sumar (objetivo), hace unos años debíamos consignar diferenciadamente que los alumnos aprendían la suma (concepto), a sumar (procedimiento) y a enfrentarse acertadamente ante las sumas (actitud), para lo que intentaríamos que los alumnos hicieran muchas sumas (estrategia de aprendizaje), a base de hacer nosotros sumas en directo para que puedan imitarnos (estrategia de enseñanza). También deberíamos especificar que, para aprobar, los alumnos debían resolver correctamente la mayoría de las sumas (criterios de evaluación), y que podríamos llegar a saberlo haciéndoles resolver muchas sumas que nosotros posteriormente corregiríamos (procedimientos de evaluación). Ahora, una gran revolución educativa de despacho nos ha “invitado” a profundizar en este paripé y a añadir a todo lo anterior (contenidos), que la finalidad de nuestro trabajo consiste en que nuestros alumnos alcancen la capacidad para resolver una suma en el caso de que se les presente una y quieran resolverla sin ayuda de calculadora (competencia). Si uno se imagina lo tediosa que puede ser la explicación de cada contenido del curso en estos términos, puede uno figurarse, acto seguido, lo interesados que deben leerlas nuestros superiores… Como es obvio que nadie explicaría así las cosas ni a sus alumnos, ni a sus padres, ni a los compañeros de profesión, ni a nadie, el único sentido de todo esto es que gente que no sabe nada acerca de nuestro trabajo pueda permitirse opinar sobre él y juzgarlo como tantas veces ocurre. Imagino la cantidad de reuniones, viajes a Bruselas y a Bolonia en primera clase, despachos y gabinetes articulados para conseguir dar a luz todo el asunto de las competencias… Y a todo esto, a pie de clase, el instituto sin barrer.
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