Blog de crítica de la cultura y otras balas de fogueo al gusto de Óscar S.

Encuadre: página de "Batman: Year One", Frank Miller y David Mazzucchelli, 1986-7, números 404 a 407 de la serie.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Soñar concéntrico soñar, soneto de Mario R.

Soñando que soñaba estar soñando,
soñé soñando en sueños que soñaba
un sueño, en que, soñando que soñaba,
soñé soñar soñando estar soñando.

Soñando así soñar, soñé soñando,
en sueños, que soñaba que soñaba
un sueño en que, al soñar, soñar soñaba,
soñando así soñar estar soñando.

Soñando que soñaba estar soñando,
soñaba que, soñando que soñaba,
soñé soñar soñando que soñaba,

soñando que soñaba estar soñando.
Soñando así soñando estar soñando,
soñaba que soñaba que soñaba…

miércoles, 28 de diciembre de 2011

¡Deceso de un patriota!

Juan-Alfonso Sánchez de Goebbles: Secretario General del Movimiento, responsable de propaganda e ideólogo del régimen. Políglota figurado en un país de analfabetos, cretino (sin suerte), racista y xenófobo, mentiroso compulsivo, castizo y chulapón, Cofrade Mayor de la Hermandad de la Santísima Virgen de la Paloma, aficionado al fútbol arrabalero, anglófilo. Piel blanca, ojos azules, mirada altiva... Leve cojera en la pierna izquierda. Se suicidó a la edad de 51 años con su inseparable Luger 9mm. Encontraron su cuerpo sin vida en su residencia de verano de Miraflores de la Sierra. Según cuentan diarios extranjeros de clara tendencia comunista, llevaba liguero y bragas de satén anaranjadas el día de su muerte. Desde entonces su mujer (Patricia Torresbalba) viuda y su hija (Greta "con garbo", será el de la madre) celebran el aniversario de su muerte con zumo de naranja, anisete y sobre todo, alivio, mucho alivio.

martes, 27 de diciembre de 2011

lunes, 26 de diciembre de 2011

Pereza, soneto de Mario R.

De todas las pasiones que envilecen,
la más desconocida es la pereza,
su frío fuego engaña la cabeza
y ocultos sus estragos permanecen.


Estudio minucioso se merecen
los signos de su inmensa fortaleza,
por ella la ambición de la grandeza
y el más resuelto empeño desvanecen.


Es rémora que arrastra sordamente,
presente en mil ausencias ya en la escuela;
hechizo que adormece lentamente


dejando la estulticia por secuela;
maligna santidad que, beatamente,
de todo lo que pierdes te consuela.


(A la memoria de F. de La Rochefoucauld)

sábado, 24 de diciembre de 2011

viernes, 23 de diciembre de 2011

Desventuras de un padre múltiple, II

Con las tensiones y trabajos de la mudanza/crianza simultánea me ha salido un herpes en el homóplato derecho, que es mi parte más gay.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Existencia(lismo) y materia(lismo)

Acerca del existencialismo tengo desde hace años un duro prejuicio que no me he encargado de remover. En cualquier caso, no creo que nada griego tenga que ver con eso, dado que es una corriente netamente espiritualista, una suerte de herejía cristiana donde Dios figura como el padre borracho y maltratador del cual el existencialista prefiere renegar. Resulta así una suerte de huérfano voluntario que ya no busca una identidad, como el reverso de un niño de Dickens, haciendo de su desarraigo una aristocracia. Y la relación con el materialismo es aún más polémica: Sartre es el gurú que más ha hecho por aniquilar el animismo sagrado de los objetos, de modo que para él todo lo que no sea drama interior está muerto, es tonto y opaco a toda esencia específica. Desde este punto de vista, nadie tan manifiestamente materialista. Pero es que el materialismo nunca ha sido eso tan terrorífico -las cosas como sepulcro-, sino, como digo, o bien hilozoismo en Grecia (todo tiene vida), o bien posibilidad latente de un uso humano en la modernidad. Prueba de lo segundo la ofrece la contestación de un marxista a el famoso opúsculo-conferencia El existencialismo es un humanismo. Le da sopas con honda. Prueba de lo primero es que ni siquiera para el más radical atomista griego hay una desconexión entre piedrecitas inertes y el fenómeno generalizado de la vida. La última se explica por las primeras, a las que hay que imaginar pulsantes, vibrantes, cualitativas, cohesionadas, entrejidas como un mosaico multicolor, y no al modo del atomismo newtoniano -quizá por eso no formularon el principio de inercia, o sea, de lo inerte. Lo visible móvil se urde en lo invisible eternamente inquieto, eso es todo. Pero no es poco: aquí la biología no es enemiga de la física, y, si me explico bien, para un Epicuro no hay ningún misterio en el hecho de que haya vida en un universo muerto, como ocurre en la ciencia actual.

lunes, 19 de diciembre de 2011

jueves, 15 de diciembre de 2011

Cuarintiuno

No entiendo porque cuando se cumplen años se tiene costumbre de soplar la velita del que empieza. Se supone que el acto consiste en la hombría -valida para todo sexo- de apagar el que se acaba, dándolo resueltamente por pasado. Eso hare, para variar. Busco "acmé" en google y sólo aparece la mirífica empresa que surte al Coyote y poco más. Pues nada, a estudiar, chicos, como y por qué los viejos y sabios griegos antiguos pensaban que el esplendor, vigor, potencia, exuberancia, lucidez, sagacidad, penetración, vitalidad, etc., individuales y personales son muy posteriores a los veinticinco, a ver si os lo creéis...

(Ya digo: antes de los cuarenta no hay vida inteligente, pero después ya es tarde; salvo para este, claro, que es es inmortal porque nunca ha estado vivo)

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Persistencia de "El Gran Inquisidor"

De sobra conocida es la fábula de Iván Karamázov narrada por Dostoievski: si Jesucristo en persona volviera a la Tierra, la autoridad religiosa se encargaría de echarle. Hoy tengo la misma sensación respecto a los mini-jobs esos que nos venden ahora. Si se descubriese al fin una forma de energía inagotable, limpia y barata como lo es la fisión que actualmente se investiga, todos pensamos que alguien se encargaría de suprimirla y silenciarla. Pero es peor: se hallaría la manera de que estuviesemos aún más ocupados en algo ajeno y estúpido ¿Es la historia irracional o sólo sus ocultos autores? Cuando se inició el maquinismo, que iba a acabar con la miseria en el mundo, los luditas se vieron forzados a destrozar los engendros mecánicos para recuperar su trabajo. Su avance es siempre nuestro retroceso. Hablar, por ejemplo, del "derecho al trabajo" es un sarcasmo inhumano tal que debiera abrirse el suelo para tragarse al que lo menciona, conduciéndole en picado al Reino del Inframundo del que de facto lo niega. Ya sólo nos educan para currar o hacer el mongolo, y van y nos reducen la primera posibilidad en beneficio de la segunda. Desea trabajar, puesto que no puedes. No mires con compasión al Tercer Mundo, vaya a ser que pases a formar parte mañana. Vive como un fraile mendicante, rézale a la puta tele. En verdad, en verdad te digo que me cago en todos sus vivos...

Pequeñas y grandes miserias de los grandes y pequeños filósofos: Don José Ortega y Gasset

La luminaria ibérica, ya mayor, decide acudir a unas conferencias en Darmstadt, Alemania, organizadas por unos arquitectos de allí en el año ´51. ¿Qué se le ha perdido a estas alturas de su vida por esas tierras? Bueno, él se supone que supo y sabe el idioma teutónico, y además su admirado Heidegger va a hablar allí la mañana de una día del cual a él le asignan precisamente la tarde. No sólo admira a Heidegger, hecho que declara abiertamente en su turno de palabra: lo cierto es que ha dedicado las últimas décadas de su docencia pública a apropiarse como suyo Ser y tiempo traduciéndolo al castizo modernista de sus escritos y alocuciones, pero sin apenas mencionarle. Esta es la ocasión, tal vez, de hacerle alguna aguda y brillante apostilla, siempre entre colegas y con mediterráneo salero. Se trata de un encuentro en la cumbre, donde el alemán ya estaba instalado hace tiempo y el español espera ser bien recibido, quizá como un igual. Sin embargo, lo que escucha esa mañana (él dice que llegó tarde, y que al colocarse a la espalda del bávaro le oía mál y tal) le desconcierta, y comienza a sentirse un invitado de compromiso (él dice que no le advirtieron de que el congreso versaba sobre arquitectura, de lo que extrae un juicio histórico sobre la Alemania de postguerra). Total, que cuando le toca hablar, Ortega lee una página, se detiene para disculparse por no haberlo podido preparar más, continua con lo que confiesa una improvisación pero que no es más que lo que Arnold Gelhen -rector de Friburgo en sustitución de Heidegger- escribía sobre antropología en periodo nazi, y finalmente se resarce días después anotando su impresión sobre todo el evento para la posteridad. ¡Ay, España, si es que ni tus "minorías selectas"!       

lunes, 12 de diciembre de 2011

Nihil (una clase elemental)

La rosa es rosa sin porqué, Angelus Silesius.

-Nihilismo activo: Tanto el color de la rosa como su propia presencia en el mundo podrían no ser o ser de otra manera; son, pues, contingentes -no hay fundamento para hablar de su necesidad lógica o metafísica, lo cual es o otra manera de decir que se bastan a sí mismos para estar. Cabe sentirse agradecido -tras reflexionar- de haberla encontrado tal cual es (Heidegger), o incluso cultivar otras variedades distintas a gusto de cada cual (Nietzsche).   

-Nihilismo reactivo: Tanto el color de la rosa como su propia presencia en el mundo son transitorias, ilusorias. absurdas y vanas, pues la nada -más real que la rosa misma- horada, vacía substantivamente su necesidad logica o metafísica -por consiguiente fuimos engañados maliciosamente por alguien o por todo, y no queda otra que desesperar (Schopenhauer) o vengarse (Cioran) -el resentimiento....

viernes, 9 de diciembre de 2011

lunes, 5 de diciembre de 2011

Behaiviorismo

La filosofía, la ética, la generalidad de las ciencias, las frases hechas, las agencias matrimoniales o de ayuda al consumidor, el “teléfono de la esperanza”, el consejo de un ser querido, las recetas caseras o profesionales de salud y superación de uno mismo (Jean Paul Sartre desecharía el refranero), etc... En fin, todo lo que podamos encontrar en nuestra vida corriente como englobado bajo un concepto más o menos especializado o popular de sabiduría se ha ganado justa o injustamente entre la gente una sólida reputación de valedor y auspice de las más sublimes virtudes del ser humano, hasta el punto de que incluso la ideología del más falaz, retorcido y parasitario de los programas políticos que queramos imaginar se ve en la necesidad de garantizar el mensaje esperanzador de una práctica de libertad y grandeza personales de la que se beneficiarían sus incautos seguidores. Así, no es extraño que durante un largo tiempo hayamos tenido del conocimiento humano en general, y de la sabiduría práctica en particular, una imagen bondadosa y maternal casi-casi escolar que, no obstante, desde hace unos siglos a esta parte y aunque de un modo, por así decirlo, clandestino, ha perdido en muchos casos su razón de ser. (Valga como muestra de ello la enorme repercusión en el pasado siglo sobre todos los ámbitos de la cultura del ejemplo de un Schopenhauer que rompiera en su día todos los moldes, o, inmediatamente después, de un Nietzsche que finalizará un libro suyo con las palabras “¡vosotros mis viejos y amados –pensamientos perversos!”).

¿No sería inaudito, por ejemplo, para cualquiera desde el lejano Renacimiento hasta hoy, pensar e incluso creer que, en aras de una utopía del bienestar pleno del hombre, pudieran ser abolidos los valores civilizatorios básicos que representan el reconocimiento de la libertad y la dignidad humanas? Sabemos por experiencia histórica que en el orden social no han sido inhabituales de facto -cuando no en la doctrina misma- tales conculcaciones de los derechos elementales de los pueblos y de las personas, pero lo que no es ya tan conocido es que también el pensamiento haya ensayado estas vías “anti-humanistas” en nombre de una sacrosanta ingeniería política y de la curación de almas (en síntesis: “ingeniería de almas”, como solía llamarlo Stalin). Se trataría, en primer lugar -y por seguir nuestra nomenclatura-, de un concepto paternal o paternalista del saber, y, en segundo lugar, tendría sus apoyos en algún tipo de ciencia privilegiada, ya que la disposición natural de los hombres se inclina a dar crédito espontáneamente al sentimiento de su propia dignidad y capacidad de libertad innatas, sea lo que fuere lo que entiendan ulteriormente por éstas. Pues bien, desde el funcionalismo sociológico hasta la idea tecnocrática del poder, pasando por ciertas metafísicas de origen íntegramente filosófico, muchos han sido los idearios que han propugnado el servo arbitrio en lugar del libero arbitrio (dicho en los términos de la polémica entre Lutero y Erasmo de Rotterdam), y, por consiguiente, el designio de un diseño preciso de las acciones humanas con prioridad al deseo de y confianza en su libre desenvolvimiento. Y, en este contexto, tal vez la más célebre de estas “exóticas” -también por extrañamente sinceras- concepciones sea la psicología conductista del norteamericano B. F. Skinner, el cual, imbuido en el estudio del eminente psicólogo decimonónico Watson, y fascinado por los resultados de laboratorio del aún más célebre fisiólogo Paulov, realizó a lo largo de su vida un trabajo empírico impresionante que luego divulgó en la alegre pesadilla novelada (una “bella pesadilla” son los cuentos de Poe, y entre las cacotopías -utopías negras, como el “1984” de Orwell- tampoco podemos enmarcarla; digamos que es un caso límite entre las utopías y las cacotopías) de la comunidad ideal “Walden dos”.

La antropología de Skinner consiste fundamentalmente en no valorar en muy alto grado la fecundidad de variedades de la coloración psíquica humana si ello conlleva preservar los factores de perturbación y conflicto que tal demasía comporta, todo en nombre de la igualdad y armonía entre los hombres. Por eso su psicología es una rara -rareza hoy ya frecuente- ciencia que no aspira a conocer nada de la naturaleza real del objeto de sus desvelos, y cuyo único método de acceso a la mente humana o animal es el control (controlar es saber: dime qué controla tu conducta y te diré quién eres). De esta manera, en la reflexión a que incita la consideración de la psicología skinneriana se juegan muchas cosas: algunas sobre la psicología misma, otras sobre lo que estamos dispuestos a sacrificar por un sueño futurista de paz total (en el que, por cierto, está envuelto el viejo anhelo del Rey Filósofo, ahora en forma de “comité de expertos”), y, finalmente, qué es lo que vamos a pensar acerca de nosotros mismos. Porque, en mi opinión, en estos ensueños de perfección dirigida se confunde a la bestia humana con los insectos organizados, los cuales sí que son capaces, según parece, de vivir en colonias cooperativas intachables, pero en las que toda iniciativa, toda experimentación, todo descubrimiento y toda verdadera lucha están por naturaleza vedadas. O sea: la utopía no es propiamente utópica, se da en mundos bajo nuestros pies, otra cosa es que paguemos el precio o que nos sea lícito siquiera pretender pagarlo como Skinner y muchos otros paternalistas parecen tan decididos a hacer por nosotros apelando a la Razón.

sábado, 3 de diciembre de 2011

viernes, 2 de diciembre de 2011

Tópico de cáncer

Hasta que cien José Carreras convenzan a mil banqueros de la notoriedad conseguible caso de invertir dinero en investigación, la puta enfermedad del milennium -las más oculta, las más anómala, la más nanotecnológica- constituirá el mejor ejemplo empírico del ereignis heideggeriano en plan chungo. O sea: sucede, acontece, se da en tu amotinado cuerpo, y el especialista así te lo anuncia, filosóficamente: te tocó, macho, se siente. Que lo mismo son los antecedentes genéticos, que lo mismo el tabaco, que la contaminación, la alimentación, quién coño sabe...; lo cierto es que ocurrió, ocurre: libras una guerra civil, apechuga que no hay otra. El tumor es tumor ohne warum. Con estas, los parientes y amigos se te marchitan, otros se van, y tú mismo terminas consultando la cuenta atrás no desde la ancianidad, sino desde el puro y puñetero azar. ¿Quienes somos, de dónde venimos, a dónde vamos, será de páncreas o de pulmón? El nuevo existencialismo se escribe con radiación en la unidad de cuidados intensivos, y sus autores no precisan de una formación específica -aunque sí de un buen agente literario si salen de esa. Curas posibles se han ingeniado, pero tal y como están las cosas las disfrutarán nuestros nietos, si las disfrutan. En fin, que tócate los cojones con este gran regulador demográfico de las sociedades anteriormente ricas... (pero mucho cuidado si notas bulto: no te has tragado una canica).

Las sandalias del pescador ni hostias

http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-2-noticias/2-noticias-11-11-11/1247384

martes, 29 de noviembre de 2011

No somos nosotros, es el banco, John Steinbeck

"Y entonces el inquilino se irguió airado. El abuelo tomó la tierra y tuvo que matar a los indios y expulsarlos de allí. Y el padre nació allí y hubo que quitar malezas y matar culebras. Luego vino un año malo y tuvo que solicitar un pequeño préstamo.

- Y nosotros nacimos aquí. Esos que están a la puerta -¡nuestros hijos! nacieron aquí. Y el padre tuvo que pedir un préstamo. Entonces el Banco poseyó la tierra, pero nosotros seguimos aquí, y logramos una pequeña parte de lo que habíamos cultivado.

-Sabemos eso…, todo eso. No somos nosotros, es el Banco. Un Banco no es como un hombre. Ni un propietario de cincuenta mil acres tampoco es como un hombre. Es el monstruo.

- Cierto -gritaba el inquilino-, pero es nuestra tierra. Nosotros la medimos y la surcamos con nuestros arados. Hemos nacido en ella, nos han matado en ella, hemos muerto en ella. Aunque no sea nuestra, sigue siendo buena. Esos es lo que la hace nuestra…, el haber nacido en ella, trabajado en ella, muerto en ella. Eso es lo que hace la posesión, no un papel con números.

- Lo lamentamos, no es culpa nuestra. Es el monstruo. El Banco no es como un hombre.

- Sí, pero el Banco consta sólo de hombres.

- No; se equivoca en ello… Está en un error. El Banco es algo más que un grupo de hombres. Sucede que todos los hombres de un Banco odian lo que hace el Banco, y sin embargo, el Banco lo hace. Le digo a usted que el Banco es mucho más que un grupo de hombres. Es el monstruo. Los hombres lo hicieron, pero no pueden someterlo.

Los inquilinos gritaron. El abuelo mató a los indios, el padre mató las culebras, en bien de la tierra. “Quizá nosotros podamos matar a los Bancos… Son peores que los indios y las culebras. Quizá tengamos que luchar para conservar nuestra tierra, como lo hicieron el padre y el abuelo.” 

Entonces los hombres del propietario se encolerizaron.

- Tendrán que irse.

- Pero es nuestra – gritaron los inquilinos-. Nosotros….

- No, el Banco, el monstruo la posee. Tendrán que irse."


Las uvas de la ira, editorial Planeta, 1966, página 44.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Dedicatoria con buen pulso

http://www.culturamas.es/blog/2011/12/05/la-mentira-como-heurisitca/

domingo, 27 de noviembre de 2011

sábado, 26 de noviembre de 2011

La fiesta de las Olimpiadas

No se diga que no existe relación alguna entre pensamiento y deportes fuera de la que establece la célebre máxima del satírico romano Juvenal –ya se sabe: mens sana in corpore sano (curiosamente, este señor fue el mismo que escribió aquello otro de “Panem et circensis”... ¿a qué carta quedarse?) Las Olimpiadas, desde luego, han sido desde siempre un “circo”, pero un circo muy especial que ofrece también a su auditorio el espectáculo sub especie intelectualis de la contemplación de los límites de la medida humana ¿Hasta dónde ha llegado el hombre, cuál es su medida?: esta es una pregunta que no se responde sólo señalando un torpe antropoide con escafandra dando saltos erráticos por la superficie de la luna como un gran globo blanco al que se le ha soltado el pitorro al final de la fiesta, o mostrando con orgullo los ochentaitantos volúmenes de la edición crítica de las Obras Completas de Kant o los, asímismo, ochentaitantos kilómetros en anillo de un Acelerador de Partículas; hay que sacar también escena a Maria Callas cantando un aria, o a Marian Jones corriendo como un rayo tras años de esfuerzo y entrenamiento. Tan sólo teniendo en a la vista el conjunto entero de ese esfuerzo y de esos logros -y dejando momentaneamente a un lado tantas atrocidades e ignorancias seculares-, podemos hablar cabalmente del progreso de la especie humana. De hecho, Ortega y Gasset habló del “sentido deportivo de la vida” pensando en algo análogo a esto: la vida no tiene un sentido transcendente, no hay un motivo especial por el cual hayamos nacido y estemos aquí tratado de aprovechar el poco tiempo que tenemos, sino que ese sentido de nuestra existencia le es otorgado a la vida de modo inmanente por el hombre gracias a su esfuerzo lúdico y como deportivo. Así, el deporte imita a la vida pero también la vida imita al deporte, por cuanto que es el deporte, más que la virtud moral, quien ofrece a la devoración de los ojos de la ingente mayoría una imagen posible de la perfección humana tanto psíquica como corporal. De hecho, la perfección en este mundo fue el tema del gran Aristóteles, a quién Alejandro el Magno encargó la cofección de la lista de los campeones olímpicos mientras él la exhibía en su vertiente guerrera por toda Asía.

En un lugar de algún libro, de cuyo nombre no puedo acordarme, leí una vez que hubo un año en la larga dominación del Imperio Romano durante el cual los usualmente duros y disciplinados ciudadanos de la capital celebraron ¡364 días de fiestas!, tan bien repartidos entre jolgorios cívicos, triunfos militares y celebraciones religiosas que incluso uno se atrevería a apostar que el único día de trabajo que se vivió aquel año fue convocado ex profeso para darle todavía un poco más de variedad a la existencia. Estaréis de acuerdo conmigo en que ése fue un año realmente digno de dioses, y así seguramente lo entendieron los romanos, para quienes la divinidad, importada de Grecia, se caracterizaba precisamente por residir en un eterno otium: ser dios es vivir por siempre en un tiempo vacío, derrochando nuestras energías en una perpetua competición sin más provecho tangible que el mérito propio, reproduciendo una y otra vez el juego de las fuerzas que no acumulan rendimientos, sino que sólo disputan honores. De modo parecido, el libro del Génesis (y la idea se repite al comienzo del Evangelio según San Mateo) ocupa en la Biblia una posición singular, puesto que, si no recuerdo mal, es el único fragmentos del texto sagrado del grave y severo pueblo hebreo en el que se llama a la despreocupación por el futuro, pues “cada día trae su afán”, y en el que se encarece a pasar el tiempo engolfado en la gratitud por haber nacido, pues en lo que se refiere a subsistir un día más ya “Dios proveerá”.

Recordando todo esto es donde más vendría al caso la frase aquella tan citada de la zarzuela: “las ciencias es que adelantan que es una barbaridad”. Porque, en efecto, han adelantado tanto, que pasa a segundo plano el hecho de que tengamos aviones, transplantes, genética, etc., frente a la terrible verdad remachada en nuestras conciencias por la ciencia del s. XIX que reza -¡que miente¡- que el hombre es trabajo y la sociedad humana un cooperativa de producción a corto y largo plazo. ¡Homo Faber! -gritó el hombre de los tiempos modernos, el cual se precia de haber engendrado a la máquina-; ¡Homo Ludens! -susurran aquellos que han visto a las máquinas engendrar al hombre de los tiempos modernos.

Entre los filósofos, muchos son en los que, desde Mayo del 68 y aún antes, se han opuesto a esta ciencia del hombre que reduce la historia, la economía y las relaciones sociales a un mecanismo “sin sujeto ni fines” -como decía Althusser-, pero no voy a meterme ahora en esos berenjenales. En esta ocasión quería hablar simplemente del sentido humano de la fiesta, del hecho inmemorial de que existan fiestas que no sean elementales satisfacciones del derecho al descanso y la pasividad, meras contraprestaciones de la exigencia de una productividad desatada, sino verdaderas reivindicaciones de un espacio social y temporal consagrado a las actividades que se agotan en su pura realización y en la contemplación y admiración de las mismas: valga el caso citado de los Juegos Olímpicos. Claro está que a nadie se le oculta que, más de cien años después de la restauración de las olimpiadas modernas en Atenas, la fiesta atlética del panhelenismo arcaico -probablemente el único acontecimiento donde los pueblos griegos se reconocían como una unidad, y finalizado el cual se da por terminada históricamente la antigüedad-, se ha convertido en un descomunal negocio. Pero eso no debe alterar nuestro juicio: bien lo hubieran explotado también más los comerciantes griegos de haber podido, sin por ello perder un sentido cuasi-religioso de la superación humana implícita en el agonismo olímpico. ¿Qué significa, al fin y al cabo, el término “teoría”? Cicerón respondió que su origen estaba en algo semejante al papel del espectador de los Juegos Olímpicos: observar como los demás actúan e indagar por qué lo hacen mejor o peor. Pensar la fiesta, valorar las olimpiadas: lo importante es participar…

Dando en el clavo

(...) Veamos los datos. El PP consiguió sólo el 30% del voto del censo electoral, es decir, de todos los españoles adultos que podían votar. Ello quiere decir que el 70% no le votó. No es cierto, por lo tanto, que el pueblo español que incluye, además de los votantes del PP, a los abstencionistas y a los votantes de otras opciones políticas, haya dado su apoyo al PP y a sus políticas de austeridad. La gran mayoría del pueblo español no votó al PP, ni apoya sus políticas.
Es más, los datos tampoco confirman que haya habido un movimiento del pueblo español hacia la derecha. El voto del PP fue del 30,27% de todas las personas que podían votar, que fue sólo un 0,96% (repito, sólo un 0,96%) más del que consiguió en 2008 en las anteriores elecciones legislativas (un 29,31%). Es difícil sostener que ha habido un tsunami a favor del PP, la expresión utilizada en la mayoría de los medios. Continúa siendo un partido que, bajo un sistema proporcional que diera el mismo peso a todos los votos, sería minoritario. Su aumento acentuado de número de parlamentarios se debe primordialmente al colapso del PSOE, que pasó de representar el 32,19% del censo electoral al 19,49%, precisamente por haber hecho los recortes que ahora el PP quiere expandir. No es coherente argumentar que hay un mandato popular para realizar las políticas de austeridad del PP cuando el PSOE fue expulsado del Gobierno precisamente por llevar a cabo tales políticas.
Una situación incluso más acentuada ocurre en Catalunya con CiU. Este partido consiguió sólo el voto del 18,8% de todos los catalanes que podían votar, lo cual quiere decir que el 81,2% no le votó. Deducir de ello
como ha concluido el presidente de tal partido y de la Generalitat que el resultado de las elecciones es una muestra de apoyo del pueblo catalán a sus recortes es una lectura excesivamente sesgada que carece de credibilidad. Aquí, de nuevo, el hecho de que se presentara a toda Catalunya bajo los colores de CiU se debe predominantemente al descenso tan notable del PSC, que pasó de cosechar el apoyo de un 31,74% del censo electoral (de todos los catalanes que podían votar) a un 17,1%, resultado en gran parte de la identificación del PSC con los recortes del Gobierno Zapatero.
No hay, pues, un mandato popular para que el PP o CiU realicen las políticas de recortes, si por mandato se entiende el deseo de la mayoría de la ciudadanía. En realidad, las encuestas que tenemos disponibles muestran que la mayoría de la población no está de acuerdo con tales políticas, favoreciendo otras alternativas, muchas de las cuales ni siquiera están siendo consideradas (encuesta del CIS de 2010 y 2011).
Vemos, pues, que el partido que gobernará es un partido minoritario entre la población española, aunque tenga gran mayoría en escaños. De ahí que cuando el Movimiento 15-M denuncie a las Cortes españolas por realizar las políticas impopulares de recortes, por no representar a la mayoría de la población, llevará toda la razón, pues representarán sólo a una minoría. El PP tendrá un control casi absoluto sobre los aparatos del Estado sin que le haya votado la mayoría de los españoles, por mucho que los medios pinten en azul el mapa de España. No hay duda de que, de llevarse a cabo tales políticas de recortes, además de generar gran conflicto social, desacreditarán todavía más a la clase política y a la democracia española. Las nuevas generaciones, educadas ya en valores democráticos, son más exigentes que las que les precedieron y no aceptarán la democracia limitada que tenemos, resultado de una Transición inmodélica que determinó una democracia incompleta, responsable de un bienestar insuficiente.


Vicenç Navarro

jueves, 24 de noviembre de 2011

martes, 22 de noviembre de 2011

domingo, 20 de noviembre de 2011

Resultado de la jornada, según Ginés N.

Ya es lunes. Durante cuatro años.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Cazador blanco, corazón negro

http://recursostic.educacion.es/secundaria/edad/4esoetica/quincena10/index_quincena10.htm

Reflexión para los individualistas incorregibles

viernes, 18 de noviembre de 2011

jueves, 17 de noviembre de 2011

Homenaje al viejo "Don Miki" y escarnio del mundo


Última hora: Goofy dimite y el tío Gilito coloca a Pete Patapalo en un gobierno de urgencia que aplicará los ajustes. Donald está en paro y no podrá pagar la universidad de Jorgito, Juanito y Jaimito; ni, por su parte, Mickey casarse con Pluto. A todo esto, los golfos apandadores continúan dirigiendo los bancos...

Eugenio Tarconi informa.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

¿Qué es la "igualdad"?

Hablamos, con una humillación a la que no es­tamos acostumbrados, de nuestro dudoso papel en la se­cesión de América. No sé si mis palabras contribuirán a aumentar o disminuir la humillación; pero sospecho fir­memente que tuvimos muy poco que ver con ella. Creo que contamos muy poco en aquel asunto. En realidad, ni obligamos a partir a los colonos americanos ni ellos se vieron obligados a hacerla. Siguieron a una luz que los guiaba.
Dicha luz procedía de Francia, como los ejércitos de Lafayette que acudieron en ayuda de Washington. Fran­cia estaba ya alumbrando la tremenda revolución espiri­tual que pronto cambiaría el mundo. Su doctrina, turbu­lenta y creativa, fue muy incomprendida en la época, y sigue siéndolo, pese a la espléndida claridad de estilo con que la plasmaron Rousseau en Del contrato social y Jefferson en la Declaración de Independencia. Pronún­ciese la palabra «igualdad» en muchos países modernos, y cientos de imbéciles se alzarán todos a una para explicar que, si se los observa con cuidado, se verá que unos hombres son más altos o mejor parecidos que otros. Como si Danton no se hubiera percatado de que era más alto que Robespierre, o como si Washington no fuera más que consciente de que era mejor parecido que Fran­klin. No es éste el lugar para exposiciones filosóficas; bas­te con señalar de pasada, a modo de parábola, que cuan­do decimos que todos los peniques valen lo mismo, eso no significa que todos tengan exactamente el mismo as­pecto. Lo que queremos decir es que son absolutamente iguales en su carácter absoluto, en su cualidad más im­portante. Podemos explicarlo de un modo práctico di­ciendo que son monedas de un cierto valor y que doce juntas suman un chelín. Podemos expresarlo de modo simbólico, e incluso místico, diciendo que todas llevan la efigie del rey. Y el resumen más práctico, aunque también el más místico, de la igualdad es que todos los hombres llevan consigo la imagen del Rey de Reyes. Por supuesto que no hay duda de que esta idea subyació durante mu­cho tiempo en toda la cristiandad, incluso en institucio­nes formalmente menos populares de lo que pudo ser, por ejemplo, el vulgo de las repúblicas medievales en Italia. El dogma de los deberes iguales implica el de la igualdad de derechos. No conozco a ninguna autoridad cristiana que niegue que tan mal está asesinar a un pobre como a un rico, o tan mal robar en una casa mal amue­blada como en una decorada con gusto. Pero el mundo se había ido apartando más y más de estos truismos, y na­die se había alejado más que el grupo de los grandes aris­tócratas ingleses. La idea de la igualdad de los hombres es, en sustancia, la idea de la importancia del hombre. Pero era precisamente la idea de la importancia del hombre de la calle la que le parecía más sorprendente e indecente a una sociedad que basaba su romanticismo y su religión en la importancia concedida al gentilhombre. Fue como si alguien hubiera entrado desnudo en el Parlamento. Falta espacio para desarrollar del todo esta cuestión moral, pero con esto bastará para demostrar que quienes se preocupan en distinguir las diferencias entre tipos o talentos humanos pierden el tiempo. Si son capaces de entender que dos monedas valen lo mismo, aunque una brille y la otra esté herrumbrosa, tal vez puedan comprender por qué dos hombres tienen el mismo derecho al voto, aunque uno sea muy brillante y el otro un obtuso. Si, pese a todo, siguen satisfechos con su sólida objeción de que algunos hombres son obtusos, no me queda más que convenir con ellos en que los hay obtusos.

(Breve historia de Inglaterra, G.K. Chesterton, El acantilado, págs. 210-212).  

jueves, 10 de noviembre de 2011

¡Tres copas y a volar!

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Santiago/Valenzuela/gana/Premio/Nacional/Comic/Plaza/Eliptica/elpepucul/20111108elpepucul_3/Tes

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Los usurpadores del mundo

Vicenç Navarro
> vnavarro.org
> dom, 23 oct 2011
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> Este artículo critica la falta de cobertura de temas de fraude fiscal por parte de los medios de mayor difusión del país (España), resultado de la enorme influencia que la banca tiene sobre tales medios, siendo la banca y los banqueros algunos de los que contribuyen más a tal fraude.
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El New York Times ha ido publicando una serie de artículos sobre Emilio Botín, presentado por tal rotativo como el banquero más influyente de España, y Presidente del Banco de Santander, que tienen inversiones financieras de gran peso en Brasil, en Gran Bretaña y en Estados Unidos, además de en España. En EEUU el Banco de Santander es propietario de Sovereign Bank.

Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el comportamiento bancario del Santander, sino el de su Presidente y el de su familia, así como su enorme influencia política y mediática en España. Un indicador de esto último es que ninguno de los cinco rotativos más importantes del país ha citado o hecho comentarios sobre esta serie de artículos en el diario más influyente de EEUU y uno de los más influyentes del mundo. Es de suponer que si se escribieran artículos semejantes, por ejemplo, sobre el Presidente Zapatero, tales reportajes serían noticia. No así en el caso Emilio Botín.
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Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento por parte de Emilio Botín y de su familia de unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la banca suiza HSBC. Por lo visto, en las cuentas de tal banco había 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado español. Pero, un empleado de tal banco suizo, despechado por el maltrato recibido por tal banco, decidió publicar los nombres de las personas que depositaban su dinero en dicha banca suiza, sin nunca declararlo en sus propios países. Entre ellos había nada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia, con grandes nombres de la vida política y empresarial (entre ellos, por cierto, el padre del President de la Generalitat, el Sr. Artur Mas).
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Según el New York Times, esta práctica es muy común entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran banca. El fraude fiscal en estos sectores es enorme. Según la propia Agencia Tributaria española, el 74% del fraude fiscal se centra en estos grupos, con un total de 44.000 millones de euros que el Estado español (incluido el central y los autonómicos) no ingresa. Esta cantidad, por cierto, casi alcanza la cifra del déficit de gasto público social de España respecto la media de la UE-15 (66.000 millones de euros), es decir, el gasto que España debería gastarse en su Estado del Bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios a personas con dependencia, y otros) por el nivel de desarrollo económico que tiene y que no se gasta porque el Estado no recoge tales fondos. Y una de las causas de que no se recojan es precisamente el fraude fiscal realizado por estos colectivos citados en el New York Times. El resultado de su influencia es que el Estado no se atreve a recogerlos. En realidad, la gran mayoría de investigaciones de fraude fiscal de la Agencia Tributaria se centra en los autónomos y profesionales liberales, cuyo fraude fiscal representa - según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español- sólo el 8% del fraude fiscal total.
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Es también conocida la intervención de autoridades públicas para proteger al Sr. Emilio Botín de las pesquisas de la propia Agencia Tributaria. El caso más conocido es la gestión realizada por la ex Vicepresidenta del Gobierno español, la Sra. De la Vega, para interrumpir una de tales investigaciones. Pero el Sr. Botín no es el único. Como señala el New York Times, hace dos años, César Alierta, presidente de Telefónica, que estaba siendo investigado, dejó de estarlo. Como escribe el New York Times con cierta ironía, "el Tribunal desistió de continuar estudiando el caso porque, según el juez, ya había pasado demasiado tiempo entre el momento de los hechos y su presentación al tribunal". Una medida que juega a favor de los fraudulentos es la ineficacia del Estado así como su temor a realizar la investigación. Fue nada menos que el Presidente del Gobierno español, el Sr. José Mª Aznar, que en un momento de franqueza admitió que "los ricos no pagan impuestos en España".
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Tal tolerancia por parte del Estado con el fraude fiscal de los súper ricos se justifica con el argumento de que, aún cuando no pagan impuestos, las consecuencias de ello son limitadas porque son pocos. El Presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Artur Mas, ha indicado que la subida de impuestos de los ricos y súper ricos tiene más un valor testimonial que práctico, pues su número es escaso. La solidez de tal argumento, sin embargo, es nula. En realidad, alcanza niveles de frivolidad. Ignora la enorme concentración de las rentas y de la propiedad existente en España (y en Catalunya), uno de los países donde las desigualdades sociales son mayores y el impacto redistributivo del Estado es menor. Los 44.000 millones de euros al año que no se recaudan de los súper ricos por parte del Estado hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el Estado español está hoy realizando.
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Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal y la banca es el silencio que existe en los medios de información sobre tal fraude fiscal. Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que señala como causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander gasta mucho dinero en anuncios comerciales, siendo la banca uno de los sectores más importantes en la financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios comerciales, sino también proveyendo créditos - aclara el Sr. Salvador Arancibia- "....medidas de enorme importancia en un momento como el actual, donde los medios están en una situación financiera muy delicada". De ahí que tenga que agradecer al diario que se atreva a publicarlo, porque hoy, artículos como los que publica el New York Times y el mío propio, no tienen fácil publicación en nuestro país.
Es lo que llaman "libertad de prensa".

martes, 8 de noviembre de 2011

lunes, 7 de noviembre de 2011

sábado, 5 de noviembre de 2011

viernes, 4 de noviembre de 2011

Introducción al racionerismo

http://www.culturamas.es/blog/2011/11/04/86525/

http://videos.pucp.edu.pe/videos/ver/67383c3118fe5903d3e99cc419583421

jueves, 3 de noviembre de 2011

A los amigos invisibles, esos que huyeron

"Alas! they had been friends in youth: 
 
But whispering tongues can poison truth;

And constancy lives in realms above;

And life is thorny; and youth is vain;
And to be wroth with one we love, 
 
Doth work like madness in the brain; 
 

But never either found another 

To free the hollow heart from paining

They stood aloof, the scars remaining. 

Like cliffs which had been rent asunder;

A dreary sea now flows between, 
 
But neither heat, nor frost, nor thunder, 

Shall wholly do away, I ween, 
 
The marks of that which once hath been." 
 

Coleridge, Christabel. 
 

miércoles, 2 de noviembre de 2011

martes, 1 de noviembre de 2011

Peter Rosegger, poco antes de morir, 1918

Lo que la tierra me prestó
me lo reclama ya ahora,
se acerca para arrancarme pieza a pieza
suavemente el cuerpo.
Cuanto más yo sufría
más bello el mundo se hacía.
Extrañamente cuanto yo conquisté
se me cae poco a poco de la mano.
Cuanto más ligero me hago
tanto más pesado me siento.
"¿No puedes tú, tierra rica,
prescidir de mí?", te pregunto.
"No, de ti prescindir no puedo,
de ti tengo que construir otro,
contigo a otro he de alimentar,
con derecho a contemplar el mundo.
¡Pero consuélate en paz!
El otro también eres tú."

lunes, 31 de octubre de 2011

Semos 7000 millones

No existe acuerdo sobre la superpoblación que yo sepa. Sin duda que Malthus era un mal tipo desde nuestro actual punto de vista, y Ehrlich acabo por equivocarse tanto como él de puro estudiarlo. A mí, particularmente, me gusta este vidio -que no me dejan presentar en pantalla-, pero reconozco que es facilón, viejuno y carente de datos (Asimov, no obstante, tuvo dos hijos por presión marital)... 

http://youtu.be/dUwn2VV-8Yw

domingo, 30 de octubre de 2011

sábado, 29 de octubre de 2011

Una sóla frase para resumir cinco películas vistas recientemente (ninguna en la tele)

-¿Quién teme a Virginia Woolf?: Yo (los americanos en plan dramático se ponen de un exagerado...)
-Fóllame: Thelma y Louise a la francesa no es Tarantino ni es nihilista, es simplemente idiota.
-Los Blandings ya tienen casa: Cary Grant haciendo de soso egoistorro años ´50.
-Quemar después de leer: Borrar después de visualizar.
-Erasé una vez en América: De Niro, cuidado que este espaguetti te encasilla...

viernes, 28 de octubre de 2011

jueves, 27 de octubre de 2011

Interview with excellentisimus Pelayo Martín

http://www.blogdeldia.org/2011/10/la-idea/

Lluvia en Botella

It rains... en provecho de esta mujer que nos ha regalado una revelación inapreciable: para ella, hay que tratar a la naturaleza como a los hombres, fuentes ambas inagotables de trabajo y rendimiento en beneficio de su casta. Si es que ni disimular sabe, ¿puede haber un ser más necio sobre la piel de toro? Imposible. Todos los chistes de Lepe debieran serlo de la Botella. La ley de la Botella: el que se la tira se queda con ella. Y a los demás que nos deje en paz, por favor, o que vuelva al parvulario primero. Fin del asunto.
Succionando el cigarro como una gamba de restaurante caro

Teatro sobre el Holocausto, enviado por Susana F.

miércoles, 26 de octubre de 2011

¡Que no, que el tabaco no es ningún vicio!

Ojalá lo fuera. Pero no llega a tanto, raras veces la nicotina produce un goce irresistible. Más bien lo que produce ofuscación es su falta, que es distinto. De modo que basta de calificar a los infelices fumadores de viciosos, que sólo lo son en cuanto nocivos para sí mismos. Espe lo sabe, y por eso sería capaz de derogar tranquilamente la ley que prohibe ahumar los locales públicos. Total, esas humanos tubos de escape suavizan sus ansiedades y pagan impuestos. Unos benditos desde el punto de vista político y moral. Unos gilipollas desde el punto de vista sanitario y comercial. El ínclito Escohotado contaba que en el XIX el café fue prohibido en Rusia, y la gente se escondía en sótanos cladestinos a apurarse la tacita. Se cogían unos melocotones fenomenales, por lo visto: lo que es la sugestión. El fumador, en comparación, es un muerto ya antes de la planta de oncología. La prohibición total le vendría de lujo para alcanzar el rango de verdadero vicio. Mientras, para vicio, la lectura, y para virtud, caminar...

No obstante, hay algo que clama al cielo exigiendo una reparación. La adicción nos fue impuesta en nombre de valores abstractos (la virilidad, por ejemplo, también para las mujeres) que se disipan antes que el humo, y durante generaciones hemos padecido y muerto por ellos. Ahora que la cultura ha sido intervenida por otros agentes, se nos dice que nos lo creímos porque quisimos, pero lo cierto es que no nos hacía maldita la falta. Estoy esperando esas putas disculpas...

(Fumando espero).

martes, 25 de octubre de 2011

¿Qué es globalización?, Francisco Gómez Jiménez

Pregunta: ¿Cual es la definición más correcta de Globalización
Respuesta: La muerte de la Princesa Diana
Pregunta: ¿por qué?
Respuesta: Una princesa inglesa con su enamorado egipcio, tiene un accidente en un túnel francés, dentro de un coche alemán, con motor holandés, conducido por un belga borracho de whisky escocés, que era perseguido por paparazzis italianos en motos japonesas.
La princesa fue tratada por un médico Austriaco que usó medicamentos suizos.

Ahora estas recibiendo este mensaje escrito por un español usando tecnología americana (Bill Gates) con programas (software) instalados de empresas europeas, y australianas, desarrollados en India y lo estás leyendo en un PC con chips hechos en Taiwan con un monitor Coreano montado por trabajadores de Bangla Desh en una fábrica de Singapur, transportados en camiones rusos conducidos por tailandeses, robados por indonesios, descargados en los muelles por jamaicanos, reempaquetados por mexicanos y vendidos a través de una conexión paraguaya.

No os preocupeis, dentro de 5 años la globalización desaparecerá, todo será "made in china".
Entonces hablaremos de la chinalización

viernes, 21 de octubre de 2011

Annus mirabilis 2011

No me refiero, desde luego, al culo de Jennifer López, por muchos millones a que lo tenga asegurado. Este año que transcurre está resultando la calma en medio de la tempestad, la cerilla encendida en el tenebroso tunel de cieno, fasto y nefasto a la vez, un choque de sentidos opuestos que ni el mismo Heráclito concibió. Ojalá que vivas tiempos interesantes, dicen que dice la maldición china. Lo bueno de que ocurran cosas buenas no es sólo el hecho en sí, que luego se va, como predica la escuela profundamente triste del Carpe diem, sino al contrario: que suceda eso es prueba de que habitamos un universo en el que siempre puede volver a suceder. Lo cual, desdichadamente, no consuela de lo demás, pero justifica el conjunto, porque el suceso pasa a la historia, mientras que la posibilidad es eterna. En fin, tiene gracia que hasta el 1905 de Einstein haya sido puesto en entredicho recientemente, ya que esta despedida significa no otra cosa que se abre la posibilidad de nuevo de otro 1905 semejante...

jueves, 20 de octubre de 2011

Intervención de Slavoj Zizek en Liberty Plaza, Nueva York

En el crack de 2008 se destruyó más propiedad privada, conseguida con gran esfuerzo, que si todos los presentes se pusieran a destruir día y noche durante semanas. Nos dicen que somos soñadores. Los verdaderos soñadores son aquellos que piensan que las cosas seguirán siendo como son indefinidamente. Nosotros no somos soñadores, sino los que estamos despertando de un sueño que se ha convertido en pesadilla. No estamos destruyendo nada, sino siendo testigos de cómo el sistema se destruye a sí mismo.

Todos hemos visto la clásica escena de los dibujos animados en la que un coche se acerca a un precipicio y sigue rodando ignorando que está sobre el vacío, y sólo cae cuando el conductor mira hacia abajo y se da cuenta de ello. Esto es lo que estamos haciendo aquí. Estamos diciendo a los chicos de Wall Street “¡eh, mirad abajo!”

En abril de 2011 el gobierno chino prohibió que apareciesen en TV, películas o novelas todas aquellas historias que hiciesen referencia a realidades alternativas o viajes en el tiempo. Esta es una buena señal para China, puesto que significa que la gente aún sueña con alternativas, así que hay que prohibir este sueño. Aquí no se piensa prohibir nada de eso, porque el sistema en el poder incluso ha suprimido nuestra capacidad para soñar. Fijaos en las películas que vemos todo el tiempo. Es fácil imaginar el fin del mundo, un asteroide que destruya el planeta y ese tipo de cosas. Pero no se puede imaginar el fin del capitalismo. Así que, qué es lo que hacemos aquí? Dejadme que os cuente un viejo chiste muy bueno de los tiempos del comunismo…

Un tipo de Alemania del Este fue enviado a trabajar en Siberia. Sabía que su correo sería supervisado por los censores, así que propuso a sus amigos establecer un código. Si la carta que enviase estaba escrita con tinta azul, entonces lo que en ella se dijera sería cierto, y si estaba escrita con tinta roja sería falso. Transcurrido un mes sus amigos recibieron su primera carta. Estaba escrita por entero en azul y decía: todo es maravilloso aquí. Las tiendas están repletas de buena comida. Los cines pasan buenas películas occidentales. Los apartamentos son grandes y lujosos. La única cosa que no se puede comprar es tinta roja.

Así es como vivimos. Tenemos todas las libertades que queremos, pero nos falta tinta roja, el lenguaje con el que expresar nuestra no-libertad. La manera en que se nos enseña a hablar acerca de la libertad, la guerra, el terrorismo y demás falsifica la libertad. Y esto es lo que estáis haciendo aquí: nos estáis dando tinta roja a todos.

Pero hay un peligro. No os enamoréis de vosotros mismos. Lo estamos pasando bien aquí, pero recordad: los carnavales son baratos, lo que importa es el día siguiente. Cuando volvamos a nuestra vida normal, habrá cambios entonces? No quiero que alguna vez recordéis estos días como, “oh, éramos jóvenes y fue muy bonito”. Tened en cuenta cual es nuestro mensaje fundamental: que tenemos derecho a pensar alternativas. La regla se ha roto. No vivimos en el mejor de los mundos posibles, pero hay un largo camino por delante. Nos enfrentamos a cuestiones ciertamente difíciles. Sabemos lo que no queremos, pero, ¿sabemos lo que queremos? ¿Qué organización social puede reemplazar al capitalismo? ¿Qué nuevo tipo de líderes queremos?

Recordad: el problema no es la corrupción o la codicia. El problema es el sistema que os empuja a rendiros. Estad atentos no sólo a los enemigos, sino a los falsos amigos que ya están actuando para diluir este proceso. De la misma manera en que os dan café sin cafeína, cerveza sin alcohol o helado sin nata, tratarán de convertir esto en una protesta moral inofensiva. La razón por la que estamos aquí es que estamos hartos del mundo que recicla latas de Coca-Cola, del mundo del capuccino Starbucks, del mundo que destina un 1% de la riqueza a los niños que pasan hambre. Ya no es suficiente para que estemos a gusto, después de que se hayan subcontratado la guerra y la tortura e incluso después de que las agencias matrimoniales subcontraten a diario hasta nuestra vida amorosa.

Podemos ver que durante un largo tiempo permitimos que nuestro compromiso político también fuera subcontratado. Lo queremos recuperar. No somos comunistas. Si el comunismo significa el sistema que colapsó en 1990, recordad que hoy esos comunistas son los capitalistas más eficientes y desarraigados. En China hoy tenemos un capitalismo que es aun más dinámico que vuestro capitalismo americano pero que no necesita democracia. Esto significa que cuando critiquéis el capitalismo, no os permitáis que os chantajeen con la idea de que estáis en contra de la democracia. El matrimonio entre la democracia y el capitalismo se ha acabado.

El cambio es posible. Así que, ¿qué es lo que consideramos posible hoy? Sólo hace falta seguir los medios. Por un lado, en lo que respecta a tecnología y sexualidad, todo parece ser posible. Puedes viajar a la luna. Puedes ser inmortal con la ayuda de la biogenética. Puedes tener relaciones sexuales con animales o lo que sea. Pero mirad el campo de la sociedad y de la economía. En ambos, casi todo se considera imposible. Quieres subir un poco los impuestos para los ricos, te dirán que es imposible, perdemos competitividad. Quieres más dinero para sanidad: te dicen, imposible; esto significa un estado totalitario. Algo falla en un mundo donde se te promete la inmortalidad pero en donde no se puede gastar un poco más para sanidad. Puede que debamos marcar nuestras prioridades directamente aquí. No queremos niveles de vida más altos. Queremos niveles de vida mejores. El único sentido en el que somos comunistas radica en que nos importan los bienes comunes. El bien común de la naturaleza. El bien común de lo que es privatizado por la ley de propiedad intelectual. El bien común de la biogenética. Por esto y sólo por esto debemos luchar.

El comunismo fracasó absolutamente. Pero los problemas de los bienes comunes están aquí. Te están diciendo que aquí no somos americanos. Pero los fundamentalistas conservadores que reivindican ser verdaderamente americanos, necesitan que se les recuerde algo. ¿Qué es el cristianismo? Es el Espíritu Santo. ¿Qué es el espíritu Santo? Es una comunidad igualitaria de creyentes que están conectados por el amor mutuo y que sólo tienen su propia libertad y responsabilidad para hacerlo. En este sentido el Espíritu Santo está aquí ahora. Y allí en Wall Street hay paganos que están adorando ídolos blasfemos. Así que sólo necesitamos paciencia. Lo único que me atemoriza es que un día nos vayamos simplemente a casa y después nos reunamos una vez al año, tomando una cerveza y recordando nostálgicamente el buen rato que pasamos aquí. Prometámonos que este no será el caso.

Sabemos que las personas a menudo desean algo pero no lo quieren realmente. No tengáis miedo a querer realmente lo que deseáis. ¡Muchas gracias!

miércoles, 19 de octubre de 2011

Escrito está...

"(...) Necesariamente será una y la misma la educación de todos, y que el cuidado por ella ha de ser común y no privado."
 
Aristóteles, Política, s. IV a.C. -los romanos, y no sólo ellos, pensaban que las verdades se acreditan por su gran antiguedad.

martes, 18 de octubre de 2011

Pequeñas y grandes miserias de los grandes y pequeños filósofos: Isaac Newton

“Dios miro un día hacia la tierra y vio
que los hombres andaban en tinieblas
con respecto a su Creación. Dijo entonces:
¡Hágase Newton!"

Epitafio de Isaac Newton por Alexander Pope.


¡Newton!: desde que el -amado y odiado, pero siempre escuchado- Voltaire le honró con subidas alabanzas por encima de sus propios compatriotas franceses continuadores de Descartes, la gloria de este nombre ha crecido durante generaciones convirtiéndose al cabo en el sinónimo mismo del talento científico y la grandeza en el conocimiento del universo; se diría un cohete que no detiene su ascenso, un cometa de trayectoria infinita, y sólo la posterior preeminencia de Einstein (que, por cierto, se enorgullecía de detentar la cátedra que llevaba su nombre al igual que hoy Stephen Hawking se precia de llevar la de Einstein) ha podido, apenas, confinar la expansión de la figura del británico hacia espacios más limitados. Su epitafio es lo suficientemente elocuente a este respecto: Inglaterra ha sentido siempre la tentación de canonizarlo, y si no, al menos, de colocar un Belén paralelo al de las fiestas navideñas el mes que corresponde a su nacimiento entre prismas de felicitación, manzanas asadas y cantos de “teoremancicos”... Los reyes -magos o no-, tampoco le fueron adversos, ni las estrellas desobedientes, y todo ello pese a que, sin embargo, Newton (como escribe Stephen Hawking en su Historia del Tiempo) “no era -precisamente, añadimos nosotros- un hombre afable” ¿Quién era Sir Isaac Newton y qué más pudo hacer además de replantear las leyes de la física y remozar matemáticamente la fachada del Universo? ¿Cabe todavía esperar otro portento de parte de este engendrador de portentos, al que las mismísimas cosas vienen a rendirse a sus pies conforme a las leyes de caída que él mismo les fijó a fines del s. XVII? Pues lo sorprendente es que en cierto modo así es: con Newton la ciencia descubrió también su propia función en el cosmos característico de la civilización occidental, y esta es la cuestión ahora.

Hablemos de la Royal Society, a la que todavía hoy pertenece el mencionado Hawking. Por reseñar brevemente sus orígenes, conviene apuntar que aunque fue reorganizada en su forma institucional actual en Londres en el año 1662, su fundación respondió a la gran proliferación de academias y centros independientes que surgió inmediatamente después de la Guerra de los Treinta Años con el objeto de liberar la investigación científica de las trabas y el control religioso de las fundamentales universidades de aquel momento (sobre todo la Sorbona -la cual “intimidaba” a Descartes-, y un largo etc...) A diferencia de las academias francesas abiertas entonces bajo la férula del Rey Sol, la Royal Society comenzó siendo una especie de club privado financiado por la nobleza, independiente por tanto de hecho y no solo de nombre, y en la que reinaba una relativa y feliz anarquía hasta que Newton se hizo con la dirección y con ello prácticamente con todos los mandos, los cuales utilizó a mayor gloria de la ciencia -y, de paso, del newtonianismo…- sin mayores tapujos. Lo que Newton nos dejó, pues, además de sus inmensos descubrimientos en el campo de la física teórica, su ultimo “portento”, fue un cambio de paradigma, sí, pero en el campo de la política científica, y un nuevo medio o instrumento para afianzar este cambio: el modelo, justamente, de la Royal Society e instituciones afines, las cuales, moldeadas a la imagen y semejanza de su autoridad más visible, habrían de conformar el Imperio de la Visión Científica del Mundo que hoy reina y sobradamente conocemos.

Pero observemos antes un caso muy distinto de distribución poder/saber… ¿Quién no ha oído hablar aún por casualidad alguna vez de la célebre obra teatral de Bertoldt Brecht Galileo Galilei? En ella, el personaje del Cardenal Bellarmino -representante, en efecto, de la suprema potestad de la Iglesia de aquel entonces-, se niega terminantemente a admitir lo que están viendo sus propios y queridos ojos a través del telescopio del gran físico pisano, porque la más mínima aceptación de la existencia de satélites rodeando a Júpiter quebrantaría todos los dogmas espirituales (y también, aunque en subordinación, científicos) establecidos y bien trabados desde el medioevo en torno a la composición del plano celeste. Galileo, como todos sabemos, fue, de hecho, condenado por afirmar las consecuencias heliocéntricas de lo que el telescopio -junto con otras pruebas y conjeturas- llevaba fácilmente a pensar a cualquiera que dirigiese su mirada limpia de prejuicios hacia las estrellas. De esta manera (mediante unos ojos que no quieren ver…) Brecht teje en torno a esta anécdota característica del nacimiento de la ciencia moderna una hábil parábola acerca del conflicto secular entre la fuerza de tales prejuicios y la libertad de la ciencia, del discurso del poder contra el lenguaje de la naturaleza. Pero, de modo semejante a como en el siglo IV d.C. la espada de la égida romana contrajo nupcias permanentes con la cruz de un cristianismo hasta ese momento poco menos que perseguido y disidente, tres cuartos de siglo después del proceso histórico de Galileo (a quién, por cierto, la Iglesia perdonó… ¡apenas hace 25 años!), la vanguardia científica representada por la obra y figura de Isaac Newton no ya sólo no sufría en absoluto la desconfianza de los poderes e instituciones de su tiempo, sino que comenzaba ella misma a consolidarse como un Poder, a afianzarse como una Institución, y a erigirse como la nueva y emergente Ortodoxia que hoy podemos acreditar en su triunfo absoluto sobre las anteriormente dominantes.

Galileo fue, para todos, el físico-matemático por excelencia del Renacimiento, el que llevó más lejos las inquisiciones de los calculatori bajomedievales. Padeció en prisión los efectos de la censura intelectual eclesiástica, lo cual a estas alturas ha dejado de llamarnos demasiado la atención. Sin embargo, en la incipiente modernidad en la que transcurrió la vida de Newton, resulta ser la propia ciencia -ahora organizada- la que ejerce la censura sobre la misma ciencia. El genio de Newton, en efecto (capaz asimismo de exteriorizarse en “mal genio”), dañó -y, en alguna parte, enterró por centurias- el prestigio y la reputación de al menos dos eminentes colegas de profesión: el viejo y meticuloso Astrónomo Real Flamsteed (y téngase en cuenta lo que el sabio astrónomo significaba en tiempos de secularización de nuestra visión del firmamento), y el filósofo cosmopolita y multifacético Leibniz (y recuérdese también que, entonces, la física era una parcela de la filosofía, tal y como indica el titulo de la obra magna newtoniana: Philosophae naturalis principia mathemática). Con respecto al primero, contaba en carta del 26 de Junio de 1716 la princesa Carolina de Gales, que había acudido a visitarle al observatorio de Greenwich, como el astrónomo declaraba que Leibniz era un hombre honesto, pero que Newton era un gran villano que le había robado dos estrellas. La princesa confiesa que “no pudo evitar reírse: su hogar y su aspecto hacían pensar en el mago Merlín” -probablemente, también el independiente Galileo hubiese parecido un poco “Merlín” a quién, a finales del s. XVIII, conociese magníficos organismos científicos como la Royal Society... Y en cuanto al propio Leibniz, bajo cierto aspecto la historia ha terminado otorgándole la razón: el andamiaje del cálculo diferencial que hoy empleamos está diseñado conforme a la simbología y notación que él introdujo en Europa en 1684 (y que ya la mismísima Royal Society hubo de reconocer durante la querella por su descubrimiento que era de su genuina invención), por demás puesto al servicio de una mecánica de corte relativista como es la que campa en nuestros días a titulo paradigmático.

¿Quién temió al Newton feroz, tan celoso de su territorio, de sus excogitaciones y de su camada particular? Muchos, y no entre los peores. Y quién sabe si finalmente no le asistía la razón a ese periodista al que se refiere Leibniz en carta a Carolina de Gales: “Cuando la Corte de Hannover no estaba en muy buenas relaciones con la de Inglaterra, durante el gobierno del último Ministerio, creyeron que la ocasión era propicia para atacarme y para disputarme el honor de una invención matemática que se me atribuye desde el año 1684. Un periodista francés que escribe en Holanda dijo al respecto que parecía tratarse, no tanto de una querella entre el señor Newton y yo, sino entre Alemania e Inglaterra” (Mayo de 1715). Como se ve, la gran ciencia no se hallaba ni siquiera entonces libre de partidismos chovinistas, humana demasiado humana después de todo…

¡Newton!: empirista y místico a la vez (suele decirse que los intelectuales ingleses son siempre lo uno o lo otro); Rey científico y Tirano filosófico encarnados en un mismo hombre -posibilidad que no quiso o no supo entrever un pionero Platón-; antipático y seductor al tiempo; soltero empedernido pero casado con la posteridad... Imprimió una dimensión religiosa y política a la su obra teórica que agigantó su figura en vida hasta alturas que eran tan acordes con la envergadura de sus merecimientos como proporcionadas con el tamaño de sus fechorías. No obstante, hoy nos sirve de ejemplo, porque nadie está libre de pecado, ni aunque la humanidad le deba un gran salto adelante y algún que otro pasito atrás.

lunes, 17 de octubre de 2011

El secreto de los plumiferos

“¿Vivía para acumular prosa o es que todo se me convertía en literatura, como a los personajes de los cuentos se les convierte en oro? Siempre tuve, en todo caso, esta sensación de falsedad, esta conciencia de monedero falso, de estar acuñando otra cosa, secreta y mía, en lugar de vivir libremente, abiertamente, desnudamente, en contacto violento con la realidad, como mis amigos. Hoy, reflexionando sobre los cuadernos de Luis Vives, comprendo que el escritor es un falsario nato, un ser que busca el oro alquímico en los sótanos de sí mismo. La literatura, esa cosa aún poco conocida, se interponía entre la vida y yo. Se ha interpuesto siempre, lo cual equivale a no haber vivido.”

(Francisco Umbral, Los cuadernos de Luis Vives).

sábado, 15 de octubre de 2011

jueves, 13 de octubre de 2011

Desventuras de un padre múltiple, I

"Padre" incluye también madre, claro, conforme exige la gramática. Llevas al colegio y/o guardería a tres niños a pulso, dos en una sillita desvencijada ya por el peso y, en general, una vida baqueteada, que bien podrían ir a pie pero no tienes manos para mantenerlos en la acera, y otro en una mochilita delantera tipo Canguro Jack, basculante al ritmo de tus pasos. La gente te mira admirada, y chuchichea lo que en el fondo es más un "que listo he sido" de autoconsuelo que una genuina expresión de asombro. Los comentarios ya de los más próximos pero no íntimos, todos empiezan por "no te aburrirás, no, tienes entretenimiento..." -y tú patas de gallo y culo fofo, gilipollas. Los biceps se definen -muy filosófico-, los cuadriceps como patas de Robocop. Si hace calor, perdiendo toxinas en cantidad. Si frio, chimenea de aliento. Ocupas media calle abriendo paso a la manada, que cuando crezcan pareceran tu escolta. Pero lo peor, lo más ridículo, es que cuando por fin llegas al almacén de crios, encima te pesa dejarles...

miércoles, 12 de octubre de 2011

¡Fiesta del Pilar!

¡Día de la Hispanidaz!

-(Españoles): "Buenas, soy Colón y vengo a colonizaros."
-(Indios): "Joder, pues menos mal que no te llamas Sodom..."

martes, 11 de octubre de 2011

Privados... de opinión

Yo me entero de poco, me he convertido en un auténtico animal doméstico, pero no he visto que en ninguna parte se hable de la posición de los profesores de la privada y concertada. Una posición equivoca, falsa, por cierto. Ellos no van a salir directamente beneficiados de las ayuditas del tándem tatcherista Figar/Aguirre a la educación elitista, y no hacen más que contemplar como pasmarotes las protestas de sus sedicentes colegas de profesión en las calles sin decir esta boca es mía. Sin embargo, pase lo que pase, los de la publica seguirán cobrando más por menos horas, y gozando de condiciones de trabajo más democráticas y tranquilas (al menos entre compañeros y respecto a las directivas, por no hablar de que aquí sí terminaremos dando nuestras asignaturas). De manera que el único consuelo a su justificada envidia será que efectivamente los centros publicos se conviertan en guettos de los alumnos más desfavorecidos, y eso no puede hacer frotarse las manos a nadie medianamente decente. Pero el pudridero mental de las racionalizaciones es un cuerno de la abundancia que jamás se agota, y cada uno de estos señores/as supongo que se lo montará con su autoestima como pueda, máxime teniendo en cuenta que lo que es la oposiciones está claro que ya no las van a sacar...

lunes, 10 de octubre de 2011

Carta urgente al impagable juez Del Olmo, anónimo

"Estimado juez Del Olmo: Espero que al recibo de la presente esté usted bien de salud y con las neuronas en perfecto estado de alerta como es habitual en Su Señoría…

… El motivo de esta misiva no es otro que el de solicitarle amparo judicial ante una injusticia cometida en la persona de mi tía abuela Felicitas y que me tiene un tanto preocupada. Paso a exponerle los hechos:

Esta mañana mi tía abuela Felicitas y servidora nos hemos cruzado en el garaje con un sujeto bastante cafre que goza de una merecida impopularidad entre la comunidad de vecinos. Animada por la última sentencia de su cosecha, que le ha hecho comprender la utilidad de la palabra como vehículo para limar asperezas, y echando mano a la riqueza semántica de nuestra querida lengua castellana, mi querida tía abuela, mujer locuaz donde las haya, le ha saludado con un jovial "que te den, cabrito".

Como una hidra, oiga. De poco me ha servido explicarle que la buena de la tía abuela lo decía en el sentido de alabar sus grandes dotes como trepador de riscos, y que en estas épocas de recortes a espuertas, desear a alguien que le den algo es la expresión de un deseo de buena voluntad. El sujeto, entre espumarajos, nos ha soltado unos cuantos vocablos, que no sé si eran insultos o piropos porque no ha especificado a cuál de sus múltiples acepciones se refería, y ha enfilado hacia la comisaría más cercana haciendo oídos sordos a mis razonamientos, que no son otros que los suyos de usted, y a los de la tía abuela, que le despedía señalando hacia arriba con el dedo corazón de su mano derecha con la evidente intención de saber hacia donde soplaba el viento.

Como tengo la esperanza de que la denuncia que sin duda está intentando colocar esa hiena -en el sentido de que es un hombre de sonrisa fácil- llegue en algún momento a sus manos, le ruego, por favor, que intente mediar en este asunto explicándole al asno -expresado con la intención de destacar que es hombre tozudo, a la par que trabajador- de mi vecino lo de que las palabras no siempre significan lo que significan, y le muestre de primera mano esa magnífica sentencia suya en la que determina que llamar zorra a una mujer es asumible siempre y cuando se diga en su acepción de mujer astuta.

Sé que es usted un porcino -dicho con el ánimo de remarcar que todo en su señoría son recursos aprovechables- y que como tal, pondrá todo lo que esté de su mano para que mi vecino y otros carroñeros como él -dicho en el sentido de que son personas que se comen los filetes una vez muerta la vaca - entren por el aro y comprendan que basta un poco de buena voluntad, como la de mi tía abuela Felicitas, para transformar las agrias discusiones a gritos en educados intercambios de descripciones, tal y como determina usted en su sentencia, convirtiendo así del mundo un lugar mucho más agradable.

Sin más, y agradeciéndole de antemano su atención, se despide atentamente, una víbora (evidentemente, en el sentido de ponerme a sus pies y a los de su señora)."

domingo, 9 de octubre de 2011

sábado, 8 de octubre de 2011

Un pesadilla muy s. XXI

Esta noche he soñado que todo se deterioraba a velocidad record, y el mundo entero tenía los días contadísimos (veinte más o menos). La imperfección, la mugre, la vejez, la corrupción, la enfermedad y la descomposión se cebaba sobre todo, como en una hipertrofia de la repugnancia platónica por el plano sensible -la existencia un vómito de Platón. Mi familia y yo esperábamos largas colas de racionamiento para recibir no más que mierdas, cada día que amanecía encontrándonos más sucios, estropeados y desesperados. En una de estas, mi hijo, perdida ya toda alegría, le quitaba un mendrugo asqueroso a otro niño, y Rita le llevaba a una esquina oscura para darle una última reprimenda tan espantosa y desoladora como que le sabía condenado.

Nunca he leído El país de las últimas cosas de Auster, no: es sólo la pesadilla de una mente friki, necia y sensible en tiempos de crisis y recesión anunciada, cuyo relato dedico a aquellos que nunca han sentido ni sentirán nada parecido, arrellanados en sus tronos, justificándose por el móvil o mojando los pies en sus piscinas...

jueves, 6 de octubre de 2011

R.I.P. Steve Jobs

El pertinaz cáncer sigue sin respetar fortunas y posición, como la parca barroca (ya lo hará, ya...) Esteban Profesiones nos ha legado un montón de chismes que no sabemos si amplian o más bien sustituyen la función del glotis humano, como la telegrafía vino a acabar con el correo de postas que evocaba largamente Thomas de Quincey. Claro que son cosicas que no necesitamos para nada si nos ponemos puristas, pero a los hombres nos gusta con locura la varianza por la varianza misma, y más si viene envuelta en un envase futurista. Ser un espartano antiguo, como ser un chino milenario, no cambiando durante siglos, ya no sólo es ir contracorriente, sino que es vitalmente imposible. Funcionamos como un dominó gigante de esos que hacen espectáculo en la tele: alguién que puede empuja ficha y toda la figura del mundo la sigue cambiando de color. Si sólo fuese cuestión de color... pero no sabemos ya de qué es cuestión. Hoy me endosan en el curro la dichosa PDA: al "mago de la tecnología" no sería justo ponerle falta -aunque sólo sea por Pixar.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Fábula de la señora Aguirre, José Luís Povedano

CUENTAN de una Raposa
que astuta y rica vivía
y sólo condescendía
a hablar de unas cuantas cosas.
De nombre, aunque no era
verde pero verde se ponía,
fuera de esperar templanza,
aunque Esperanza, decía:
“¡Ay, que no quedan dineros
en mis arcas capitales!”
Pues busquemos animales
a quien quitárselos quiero.
Habló primero al banquero,
amigo suyo querido:
"no temas, el elegido
no serás tú, caballero".

¿A quién miraré que pueda
darme con qué gobernar?
Al burro no, que cocea.
Al gallo no, que pelea.
Al jefe, que no es león,
mas de León sigue siendo.
No, que es otro sin razón
con el que ando discutiendo.
¿Al topo que es muy gallardo,
hace hoyos y tunela;
aquel que vive en mi casa,
aunque en mala relación...?
No, pues que suelo insultarle
y, más que llamarle alcalde,
yo le llamo so... cavón.
Está, además, fastidiado,
pues en tan alta belleza
quiso poner su ciudad
que, yendo aún por la mitad,
anda bastante endeudado.

Ya sé qué es lo que yo haré,
dijo gritando triunfante,
del Holgazán Enseñante
mi ruina subsanaré.
¿Acaso no es un mangante
con tan poco trabajar
y decir que es importante
la tontuna de enseñar?
Que está sólo algunas horas
y no es trabajo esforzado
y, total, si hay más parados
qué pudieran enseñar...
¿a quién ello ha de importar
si, en poniendo dos horitas,
que ni ponen, que ni quitan,
muchos puestos me he de ahorrar?
¿O, acaso, es que puede haber
labor menos productiva?
¿Fabrican algo importante:
dinero, joyas, comida...?
¿Comemos fiIosofía?
¿Números primos cobramos?
¿Qué más me da a mí saber
si el pesao de Saramago
era un señor portugués
o una Sara de 'Bilbado'?”

“Mil contratos, que no haré,
irán a la papelera
y que encima no se quejen,
que enseñar puede cualquiera”.

Y así, el pobre enseñador,
que maestro era llamado,
encontróse harto insultado
por tan ilustre orador.
“Que trabajen –dicen muchos-,
que hacen grandes vacaciones”.

Y no saben los gritones que,
en materia de trabajo,
el que enseña a los de abajo
debe mucho cavilar
y, aun en casa descansando,
está siempre preparando
y no deja de pensar.

Por eso, señora Aguirre,
déjese usted ya de ultrajes,
diga pronto otras lindezas,
piense más con la cabeza
y estudie más personajes.
Escriba usted con tilde,
y sepa que está muy feo
criticar si no se sabe
y robar si uno es banquero.

lunes, 3 de octubre de 2011

jueves, 29 de septiembre de 2011

Lamentación profesional barroca, Jaime G.

Yo creo que ante esas dos damas Quevedo habría escrito un soneto parecido a este:

Pobre es el profe que de Aguirre fía,
Y pobre el que sus pautas obedece;
Pobre es el estipendio que se ofrece
... en pago de su pobre tutoría.

Pobre es el gusto, y pobre la alegría
Que el trato esperancil nos encarece;
Y yo dire que es pobre a quien parece
Que no miente al hablar doña Lucía.

Más llámenme a mí profe recortado
Si en el aula sin desdobles me quedare
Y en el IES moriré yo quemado


Cuando el alba corrigiendo me llegare.
Pues lideresas graves son costosas,
Y consejeras viles, afrentosas.

Desprecio de euro y alabanza de peseta

Euro, euro... suena a nombre tonto de personaje secundario de Flash Gordon. Nos lo colaron bien, y ahora pagamos mucho más por lo mismo, precios de marco alemán y salarios en pesetas. Todos nos hemos dado cuenta y, no obstante, hacemos por acostumbrarnos a la nueva unidad de latrocinio. Sugiero que no, que si un euro puede más que 166 pesetas, que esas 166 pesetas no lo olviden facilmente -sólo le pido a Dios, cantaba aquella. O sea, nos renta más seguir pensando en pesetas y traduciendolo todo a esa dorada moneda mentalmente, nosotros que aún tenemos el cerebro estructurado a la antigua (los adolescentes ya no tienen nada qué hacer, y los niños no digamos...) Peseta on my mind... Y así sabemos lo que nos tangan, consumimos menos, se contrae la economía y crisis para décadas, pero sin la venda de Bruselas en los ojos. Nostalgia de la peseta -constitucional, por supuesto- sufro, y de todo lo bueno que con ella se podía comprar...
Republicana peseta

King of the video-clip

http://www.rockdelux.com/audio-video/p/russian-red-i-hate-you-but-i-love-you.html

domingo, 25 de septiembre de 2011

La pequeña depresión

"Finalmente, cuando se abatieron sobre la sociedad las grandes calamidades, las actitudes rituales de la época no consintieron que se hiciese nada apropiado para remediarlas. Éste es, quizá, el rasgo más desconcertante de todos. En 1920, 1931 y 1932 había personas hambrientas. Otras se torturaban con el simple pensamiento de llegar a pasar hambre. También había quienes sufrían la agonía de la pendiente del deshonor y la pérdida de respetabilidad que acompañan al empobrecimiento de la renta. Y aún otros temían ser ellos los próximos. Todo el mundo sufría una desesperanza total. Según creían, no había nada qué hacer. Y dadas las ideas que controlaban la política, no hubo nada qué hacer."

John K. Galbraith, El crac del 29, Ariel.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Faster than light!

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/rapido/sombra/elpepisoc/20110924elpepisoc_2/Tes

¿Qué es un "pijo"?, II

Pero luego están los casos más curiosos, los del pijo que se disfraza de cordero, y que por mis estudios me ha sido dado ver. Tipos que, total, saben que tarde o temprano van a vivir de las rentas o del enchufe, y mientras porqué no dedicarse a pillar lo que se pueda de cultura venerable. Claro que luego no entienden nada, puesto que el objetivo único y principal es ligar, y ligar a ser posible una semejante pijo-pedante-morbosa, pero entre tanto se divierten alternando con la plebe enrrollada. Qué entrañables, ellos, qué bobainas. Cierto que tienen algo confuso el momento adecuado en que habrá que separarse de los compañeros pobres, y por eso a veces se perpetuan fantasmagóricamente más allá de su ocasional esplendor. Les dabamos cancha, y ellos a cambio pagaban la última. Por allí siguen, fingiendo que están a punto de hacer algo grande y al margen de papá, que nunca jamás cuajará lo más mínimo sin papá, naturalmente. Si es que papá es un cabrón, ya lo sabía -esta es la variante que introducen sobre el pijo conforme habitual, pero el propio papá vive tranquilo sabiendo que significa poca cosa... Chicos amables, chicos hospitalarios, tanto que si rompo, que más da, repongo. No sé ahora bien si les echo de menos... porque con veinte años todavía podían mimetizarse un poco, pero hoy, con cuarenta, seguro que hasta entienden mogollón de vinos o algo así. En fin, un bríndis por ellos y ya, que bastante tienen con lo que tienen.

viernes, 23 de septiembre de 2011

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Erecciones generales

No la pre-campaña ni la ante-precampaña, sino la mismísima Campaña para el próximo cambio de caras y títulos en informativos y prensa ya comenzó en toda regla hace tiempo, y aquí no vamos ahora a comentar el espectáculillo en qué consiste ni glosaremos después los cabalísticoides resultados. Todo ello es inesencial, zafio y reiterativo -poco pan y pésimo circo, que decían en Sol. Para eso, se me ocurre sugerir al personal emplear el tiempo haciendo acopio de películas guarras, puesto que cumplen mejor idéntica función, pero, ojo, están mucho más de moda. El elenco de actores es mostruoso, pero encuentran a sus partenaires tan predispuest@s como el candidato en los mitines. En ambos casos, también, el argumento es rastrero, la decoración, de celofán, la producción, a matacaballo, el final, indiferente. No obstante, la mayoría de los que esto lean (o leyeren) defenderían con indignación posmoderna las cintas porno antes que el consabido circo electoral, lo que demuestra su actual prevalencia entre los círculos intelectuales. Basta ya, pues, de las erróneas analogías con el fum-bo, buenas sólo para el vulgo. Unas buenas erecciones generales y a quedar bien con los amigos cultos allá por finales de noviembre.