Blog de crítica de la cultura y otras balas de fogueo al gusto de Óscar S.

Encuadre: página de "Batman: Year One", Frank Miller y David Mazzucchelli, 1986-7, números 404 a 407 de la serie.

martes, 7 de diciembre de 2010

¡Cheeeeeenchooooo!

Andáis todos en casa metidos y en vuestras calles no hay nadie, porque todos los que han salido se han venido al centro, seguro. La plaza Mayor y aledaños están abarrotaos. Hasta tenemos un microclima especial sólo para nosotros, desconozco si pagado por el ayuntamiento (sacando fuerzas de ruineza, que el turismo es el turismo), gracias al cual ayer a las siete de la tarde no se movía el aire, las nubes encapotaban el cielo como un domo protector y se veía todo con total nitidez -la región más transparente. Los camareros, en mangas de camisa. Las terrazas, abiertas, y esas estufas con chorro de fuego que las flanquean para resultar elegantes pero que las hace dickensianas, de adorno. Sólo el suelo mojado hacía recordar el mal tiempo, pero contribuía a su manera a la atmósfera bohemia. Los sin-techo de conciliábulo, sentados en círculo bajo un portal y sin subir la voz. Las luces navideñas ya colocadas pero aún sin encender: a mí me gustan las luces navideñas, quién lo iba a decir. En la plaza de San Miguel tampoco son muy necesarias, ya que tenemos la verbena del famoso mercado. Tan famoso que los taxistas se han olvidado de su nombre, y sólo reconocen el lugar por el mercado ¡Ah, el poder omnímodo de los mercados, también por homonimia y a pequeña escala!

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