Blog de crítica de la cultura y otras balas de fogueo al gusto de Óscar S.

Encuadre: página de "Batman: Year One", Frank Miller y David Mazzucchelli, 1986-7, números 404 a 407 de la serie.

sábado, 20 de agosto de 2011

¿Qué es un "pijo"?, I

Cuestión existencial donde la haya, de ardua averigüación. Vázquez Montalbán le dedicó media obra, y yo no soy quien... El pijo de toda la vida sería el snob de Thackeray: aspira a una condición que no es ni remotamente la suya. Sin embargo, hoy entendemos por "pijo" la aristocracia del dinero, aquella que cultiva voluntariamente una ceguera artificial hacia los mecanismos de la movilidad social. O sea, sé que mi papá maneja mogollón, pero yo hago como que lo merece/merezco. Así, el pijo desarrolla su statu, no lo cuestiona: papá es el mejor, y los hijos de los amigos de papá también. De nacimiento tenía ya en mi armario las misma marcas que el señor Camps. Tal niñato es feliz, para qué negarlo. Incluso tendrá su propia manera -pija- de asumir la muerte. No obstante, también subsiste el pijo antedicho de quiero-y-no-puedo, por imitación, por vocación. Se trata para él de equivocar obstinadamente la propia posición social, a ver si también engaño a los demás. Casi es digno de admiración, y todo: una vida como precaria obra de artificio. Porque tener claro lo que le ha tocado a uno en suerte, llegada cierta edad, es lo que llamamos madurez. El pijo por engaño no madura, es el puto casi-pijo Peter Pan. Hace lo que puede, normalmente con éxito en el círculo de los clase m(ier)da. El clase m(ier)da no le da bronca, él está a sus peliculillas pirateadas, sus bermudas, sus tatoos y sus videojuegos. Se entiende con el casi-pijo, pero no lo comparte demasiado. Con todo, hay que cobrar conciencia de lo que le ha tocado a uno llegada cierta edad, como digo, o el pijismo degenerado se convierte en crónico. El "conócete a ti mismo" délfico, propiamente, está indicado aquí. Pero la culpa de todo la tiene el así llamado "mercado": si fuese honesto, haría etiquetas en sus ventas acordes con la situación del consumidor. ¿Hijo de fontanero y portera? Busca en otra tienda. ¿Empleado de banca y maestra? Al fondo a la derecha. En fin, hay mucha confusión al respecto. Sobre todo porque se mezclan los estudios, incluso el mérito: mi padre empleado de banca y mi madre maestra me consiguieron una carrera de arquitecto. Mis amigos son arquitectos, ¡Fidias era arquitecto! He aprendido a pelar las gambas con cuchillo y tenedor. Pijismo intelectual, que a veces funciona, pero a medias. Sea como fuere, espabilemos, coño, que hay crisis... (los pijos son para utilizarlos, como ellos nos utilizan a nosotros, pero aparta de mí ese cáliz...)

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada