viernes, 8 de octubre de 2010
Nueve meses sin teléfono móvil
El historicismo tenía finalmente razón: que no se puede volver al pasado, que no. Como un Michael J. Fox de la tecnología del ocio, he pasado todo ese tiempo intentando vivir como hace diez años, sin conseguirlo. Conque, de regreso al futuro, ya tengo otra vez móvil, chicas. Han sido los amigos -pocos-, que casi llegaban al insulto por tenerte unplugged, con la consecuencia de que no podían cambiar la cita, no podían decirte "míra corriendo la tele", o no podían enviarte la foto de su pene con gafas. Y es que es necesario, copón: imagina que te entierran vivo como al de la película. O que te dan el Nobel y estás de putas. O que te acuerdas de que es tu aniversario y tu novi@. ha quedado con un ex. Eso sin entrar en los salvapantallas, juegos, politonos y bluetooth. Además, con la mano desocupada te puede dar por vicios como el tabaco u otros desaprobados por la iglesia. En conclusión, saturemos sin complejos el espacio radioeléctrico y expongámonos sin miedo a los rayos cósmicos de la telefonía sin hilos, que así empezaron muchos superhéroes que ahora tienen cachés millonarios en las películas más taquilleras.
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quizá te dure más de dos semanas esta vez.
ResponderEliminarno creo. :-)
idéntico.
riiiiing, riiiing! No cojo, que eres tú.
ResponderEliminaro que quedas con alguien y cuando el algien llega ya has salido y le esparas "por la calle".
ResponderEliminarlo que te ha costao, copón. ahora sólo falta el número.
Eso dilo por tí, malqueda. Mi número empieza por 665: el vecino de la bestia...
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